
Los dilemas morales siempre ha sido una fuente de atracción como estrategia para abordar una realidad conflictiva o un supuesto posible.
Lo ocurrido en el marco económico general y financiero particular en los últimos meses se presta ineludiblemente al planteamiento de una serie de dilemas de difícil respuesta desde la perspectiva de los modelos estables tanto socio – políticos como ético – jurídicos.
¿Quién resulta más culpable de infringir un daño emocional irreparable?
Bernard L. Madoff con su chiringuito financiero o un inquilino de Guantánamo apresado en Afganistán por supuesta actividad terrorista.
¿Quién resulta más reprobable desde un punto de vista moral?
Dick Fuld y su ambición desmedida repartiendo bonus millonarios y reservándose la parte del león cuando Lehman Brothers ya se encontraba en quiebra total o un chorizo aficionado al que le caen cinco años.
Y esto sólo por plantear algunos ejemplos utilizando a los personajes más conocidos de este circo financiero.
Pero si pasarnos al campo de la política, los dilemas serían más numerosos y sangrantes. Así, por ejemplo, podríamos preguntarnos: ¿qué vida vale más, la de un judío o la de un palestino?
Y finalmente, ¿quién tiene más derecho a ser ayudado, un parado con cinco hijos a su cargo o el Banco de Zorretes de Arriba? No lo duden, el banco por aquello del bien común.
Buenos días y buena suerte