Mostrando entradas con la etiqueta GESTIÓN DEL CAMBIO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GESTIÓN DEL CAMBIO. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de marzo de 2010

EL FINAL DEL LIDERAZGO


El término “führer” siempre se asocia con la oscura figura de Hitler, aunque en muchas ocasiones se desconoce el significado real del mismo. Der Führer, El Líder, así es como lo consideraba la gran mayoría del pueblo alemán para bien o para mal. Simultáneamente, los acontecimientos obligaron a británicos y norteamericanos a calificar de igual forma a Churchill y Roosevelt respectivamente. Y es que el tema del liderazgo apenas era una cuestión metafísica hasta bien entrado el siglo XX con la llegada de los tiempos oscuros.
En sus orígenes, el liderazgo parecía asociarse a momentos de dificultad, grandeza humana genética y una impresentable perspectiva machista que sólo permitía hablar de EL liderazgo, EL líder, EL gran hombre y calificativos similares. Mala suerte para la Thatcher, Bhutto, la Madre Teresa o la Meir.
Con el tiempo, el concepto evolucionó desde los estrechos márgenes de la política y el arte de la guerra para asomarse al mundo de la gestión empresarial. Desde entonces, los enfoques se han ido sucediendo sin interrupción. La teoría de las cualidades – el líder nace, no se hace – dio paso a la “teoría circunstancial”, centrada en la importancia del conocimiento y la capacidad de adaptación. Sin embargo, la excesiva rigidez de este planteamiento dio lugar a la “teoría de la contingencia”, centrada en la capacidad del líder para manejar las situaciones y, así sucesivamente.
Hoy en día, los adjetivos que acompañan al término liderazgo darían para una Wikipedia por sí solos. Pero, entre tanta riqueza léxica, destacan algunos parámetros de forma sistemática:
1. El liderazgo se asocia con el Cambio de manera cada vez más acentuada.
2. El liderazgo continua sin disociarse de las situaciones problemáticas.
3. En consecuencia, parece existir una correlación fatalista entre liderazgo y problemas.
4. Existe una persistencia apenas justificada en enfrentar liderazgo y gerencia que no hace sino complicar la articulación de la acción a nivel práctico.
5. El binomio líder – personas se mantiene inquebrantable en unos tiempos en los que el valor de los intangibles en una empresa se concibe de forma global.
6. Los liderazgos transaccional y transformacional parecen, cada vez con mayor claridad, compromisos alternativos a una situación cerrada en falso.
7. El empowerment ha venido a introducir nuevas variantes contradictorias en la cuestión.
Frente a todo esto, surgen nuevas interrogantes que necesitan de una respuesta inmediata:
1. ¿Liderazgo o Compromiso?
2. ¿Cambio y Problema o Cambio y Progreso Sostenible?
3. ¿Empresa o Personas que persiguen un fin común?
Personalmente, creo que nos encontramos en una encrucijada estratégica. Pocos son los que todavía niegan la transición que vivimos hacia una forma totalmente distinta de entender la actividad humana en lo económico. Nos enfrentamos a tiempos de cambio total en los que, a falta de conocimiento consolidado, nos apoyamos en el empirismo ingenuo que continua utilizando conceptos y estructuras del “Ancien Regime”. Quizás, con toda probabilidad, términos como “liderazgo” y “gerencia” pertenezcan a esta categoría. Sólo una actitud de creatividad estratégica nos puede ayudar a avanzar hacia las nuevas fronteras. Quizás en ese New Rule no sean necesarios lideres ni gestores tal como los concebimos. Pero, hasta entonces, tenemos que seguir sobreviviendo y lo que es más importante, debemos ganarnos la vida que decía el poeta.

jueves, 12 de marzo de 2009

OVIEDO, INDEED


Acabo de regresar de un par de días en Oviedo, una de las ciudades que siempre elegiría para vivir. Ayer, paseando por la calle Uría veía la nueva campaña del Gobierno del Principado en defensa de la Igualdad Mujer – Hombre. El mensaje en cuestión presenta dos botellas de agua y pregunta: ¿medio llena?, ¿medio vacía?, no iguales. En definitiva, buen mensaje.
Pero todo esto viene a cuento de que he recordado que siempre que doy una charla o un seminario sobre Innovación, Creatividad o Talento Estratégico, siempre hay alguien al concluir que interviene preguntando: En definitiva, todo esto es cuestión de actitud, ves la botella medio llena o medio vacía, no?
Pues no, es algo más complejo que todo eso. No se trata de optimistas o pesimistas. No es cuestión de ver la botella o el vaso medio lleno o medio vacío, sino dejar de verlo y comenzar a buscar un nuevo vaso o una nueva botella.
Una botella que puedas diseñar de forma totalmente nueva. Una botella que puedas llenar de lo que creas más adecuado, no necesariamente agua. Una botella que puedas vender a un nuevo precio, no al que te marque la competencia. Una botella que no sea fácil de replicar por otros artistas de eso que llaman ahora benchmarking. Una botella que pueda ser elaborada aquí y no allá contra todo pronóstico. Una botella que permita genera un tejido complementario que aporte valor. Una botella, en fin, de la que la gente se sienta orgullosa porque es su botella.
¿Les suena verdad?
Lo difícil es dejar de ver la antigua botella medio llena o medio vacía. Entre otras cosas porque los pesimistas mal informados empiezan a ser optimistas oportunistas cuando se les habla de cambio y porque los optimistas mal informados comienzan a convertirse en pesimistas confesos cuando se les pide que sigan adelante.
En cualquier caso, Oviedo continúa siendo una ciudad estupenda.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...