
The party´s over, se acabó la fiesta. Así es como The Economist describió hace ya algunos meses la situación de España en un monográfico. "Después de años de fiesta, España se ha despertado con resaca y alguien tendrá que pagar la cuenta", esta es una de las varias lindezas que nos regalan en el monográfico, iluminado con anuncios institucionales del Gobierno y corporaciones españolas destinados a pagar al menos la factura de la fatalista visión del semanario británico y es que para Quijotes, ya se sabe.
En el fondo, por mucho que nos moleste, los hijos de Albion tienen bastante razón y si no que se lo cuenten a ellos que un día allá por 1945 se despertaron del Imperial Party con resaca y en calzoncillos de florecitas Liberty a los pies de la estatua de Nelson.
Los que van a pagar la factura son sobradamente conocidos, es decir los pringadillos de toda la vida: ciudadanos. Las modalidades de pago van a ser variadas, vía impositiva, vía calvario del INEM, vía hipotecas ejecutadas, vía la Rue del Percebe s/n, etcétera, etcétera. Desde luego quienes no van a pagar ni una ronda van a ser los consejeros delegados del ladrillo, presidentes de las cautas y ejemplarizantes instituciones financieras, concejales del área de urbanismo canalla y demás maleantes con pintas de pastorcito de Lourdes.
Y quienes tampoco van a pagar un euro son la pandilla farandulera que algunos medios denominan "los famosos" y que no son otra cosa que analfabetos horteras con aires de macarra italiano venido a menos y rubias de peluquería Mari Pili, chonis jolines que dejan el canon por los suelos. Incluso diría que esta banda se va a poner las botas. Por que ya se sabe, en tiempos de incertidumbre pan y circo.
Les dejo de propina un clip publicitario de la ONCE que no tiene desperdicio a propósito de esta fauna.
Que no paguen mucho.
THE