miércoles, 19 de agosto de 2009

TOUS p@TOUS


Fran Rojo es un buen amigo del Viajero que alienta la creatividad y la innovacion AL PIE DE 100 MONTAÑAS.
Esta semana presenta una iniciativa de los vecinos de Cangas: TOUS p@ TOUS.
Visitala, merece la pena.

martes, 18 de agosto de 2009

Empresarios, constructores, gallegos, fulanas, marujas y gatos


El Viajero continua su viaje y encuentra todo tipo de canalla.
Dos empresarios de Villareal que suspiran por convertirse en funcionarios o, al menos, asalariados porque esto del gres no da ni para un fandango.
Un constructor de Tarraco que no sabe dónde meter tanto Touareg, Cayenne y Jaguar requisado por impagos a tipejos de caracolillo engominado.
Un pescador de Guadalajara que ya no pesca ni un costipado y prefiere vender medias de nylon los jueves en el mercadillo.
Un autónomo de Vetusta que cuenta chistes guarros a la sombra de una palmera indiana mientras apura su cortado untando moscovitas.
Dos marujas de Gracia despistadas que no entienden porque Mercadona ha reducido su oferta de productos.
Un político que no miente, pero utiliza su nariz de perchero.
Un gallego atónito porque sabe dónde va el País.
Dos fulanas que hacen el agosto en la rotonda de entrada al polígono de Malaespina. Un payo que vende melones chinos a dos y cincuenta.
Tres rubias oxigenadas con celulitis precoz que sacan brillo a sus estiletes plastiqueros.
Y un gato que ha decidido emigrar a Hawai porque ya no entiende nada.

lunes, 17 de agosto de 2009

IPOD FADELL


Las innovaciones radicales son lógicamente, no sólo más esporádicas, sino también más complejas que las incrementales que pueden ser asimiladas a políticas de mejora continua.

De igual forma, una gran corporación, pese a que pueda parecer que tiene todo a su favor, no acostumbra a ser aficionada a innovaciones de tipo radical. En otras palabras, prefieren ser líderes tempranos antes que pioneros. En este caso, las desventajas de entrar el primero parecen pesar más:

· Fuerte inversión en investigación y desarrollo

· Necesidad de nueva logística

· Dependencia de tecnologías facilitadoras

· Perfil de demanda del cliente excesivamente difuso

· Riesgos añadidos de deterioro de la imagen de marca

Esto hace que la estrategia preferida de estas grandes corporaciones sea la que comúnmente se conoce como ME TODO, es decir, observar, detectar y capturar innovaciones en ciernes que pueden llegar a ser radicales y altamente lucrativas.

Un ejemplo muy ilustrativo de todo esto es el caso del Ipod y del hombre ligado a esta innovación pionera: Tony Fadell.

Tony Fadell es en la actualidad el Senior Vice President of Hardware Engineering de Apple Computer. Anthony Fadell se graduó con un BS en Computer Engineering por la Universidad de Michigan en 1991. Después de algunas aventuras iníciales en compañías menores, trabajó en una spinoff de Apple llamada General Magic durante 3 años hasta convertirse en arquitecto de sistemas, dónde fue responsable del desarrollo de tecnologías y dispositivos incluyendo el Sony MagicLink y el Motorola Envoy.

En 1995, empezó junto a Philips el Mobile Computing Group, como Chief Technology Officer y Director de Ingeniería, dónde desarrolló varios dispositivos handheld basados en Windows CE, destacando el Philips Velo y Nino.

Después de convivir con los grandes, Fadell decidió que había llegado su momento de emprendimiento y fundó su propia compañía que llamó Fuse y que la concebía como el Dell de la electrónica de consumo. Una de sus ideas era desarrollar un reducido artilugio para la reproducción de música dotado de un disco duro. Era una idea que le obsesionaba, pero Fuse acabó desapareciendo por cuestiones financieras. Fadell presentó su todavía idea creativa a Philips, pero fue rechazada por incierta y arriesgada, un error estratégico más de esta compañía.

Y aquí entra en la historia Apple y su consabida visión estratégica. Fadell paso a desarrollar para Apple la idea a partir de un proyecto denominado Dulcimer que dio como fruto algo que conocemos universalmente como Ipod en un tiempo record de seis meses.

jueves, 6 de agosto de 2009

QUIERO SER ARDILLA


Cuando llegan malos tiempos, siempre hay alguien que se acuerda de Samaniego y nos ilustra con las virtudes de la hormiguita y el desenfreno sinsentido de la cigarra.
Yo, por el contrario, prefiero no ser ni hormiga, ni cigarra.
Está claro que la cigarra no es un ejemplo de buen gobierno económico aunque siempre hay que considerar aquello de que me quiten lo bailao. Pero la hormiguita tampoco pasa por ser un paradigma. De hecho, su actitud deja bastante que desear desde el punto de vista estratégico. Siempre bajo la misma previsión y ejecutando la misma rutina, nieve, granice o haga un sol de justicia. Es un personaje lineal, claramente conservador, ultraconservador diría yo. Un personaje que se guía por un método determinístico y cuantitativo y que muestra una actitud pasiva y complaciente ante el futuro.
Está bien esto de trabajar de sol a sol, ser previsor y ahorrador. Pero con esto del cambio climático, puede ocurrir de todo. Desde que haga una calo chicharrera en pleno mes de enero, hasta que veamos florecer los campos en Febrero. La cigarra es un auténtico desastre a lo Paris Hilton. Pero la hormiguita insiste en aquello de que el presente explica el futuro.
España ha sido tradicionalmente el paraíso de las cigarras, algunas hormigas se concentraban en los valles y brañas brumosas, pero poca cosa. Pero lo peor de todo es que las cigarras eran además moralizantes y ensalzaban las virtudes del trabajo y el ahorro, la familia y la tierra. Hace unas décadas, llegaron nuevos especímenes de cigarras que nos mostraron las ventajas de la especulación, el network pelotero y el populismo barriobajero. De la noche a la mañana, surgieron cigarras pretenciosas, más bien horteras y reventadas, pero que cantaban sin parar aquello de siempre luce el sol en nuestros corazones. Y hasta las hormiguitas más conservadoras decidieron invertir sus ahorros en un apartamentito, un segundo cochecito, vestimentas de oropel y hasta se lanzaron a conocer el ancho y lejano mundo. Pero, un día comenzaron a llover piedras.
No, la verdad es que no quiero ser cigarra, pero menos aun hormiga. Prefiero ser ardilla. Y es que la ardilla trabaja y disfruta, pero sobre todo explica el pasado a partir del futuro. La ardilla es curiosa por naturaleza aunque le acompaña la suficiente dosis de miedo que evita las aventuras caprichosas, pero también cuenta con la suficiente osadía como para vencer la incertidumbre cuando la situación lo exige.
Sí, definitivamente quiero ser ardilla aunque últimamente cada vez hay menos arboles que explorar, pero sí los suficientes como para poder descubrir nuevos horizontes.

miércoles, 5 de agosto de 2009

NI EL APUNTADOR


Encadenamos tres meses consecutivos de descenso en las cifras de paro. Sin embargo, domina la división de opiniones. Una cuestión estacional, un repunte característico de los momentos previos a un nuevo recrudecimiento de la situación, un brote verde que presagia la recuperación y hay hasta quienes apuntan a una conjura de necios manipuladores.Sea cual sea la causa, bienvenida sea la noticia y, como decía el otro, el mes que viene que nos quiten lo bailaooo.
En cualquier caso, domina la prudencia, signo de temor y miedo acuertelado, pero también de paralisis elevada a la quinta potencia. Porque aquí no se mueve ni el apuntador. El verano, triste ferro agosto, los incendios, masturbaciones solitarias del pirómano y los macarras y fulanillas del papel amarillo parecen dar un descanso. Pero Septiembre está próximo y más de uno no sabe que dirá porque lo de hacer, obrar, plantear, reaccionar son ya infinitivos mayores.
Y esta es la triste realidad del verano azul. Nadie quiere saber nada de saltar al ruedo porque, de repente, todos los proceres se han apuntado a la troupe del Bombero Torero.
Nosotros que mirabamos de soslayo a los italianos mientras demarrabamos en la curva creciente. Nosotros que eramos el milagro español. Nosotros que nos tronchabamos de la chorrada del Perejil. Nosotros que no somos capaces ni de pensar que quisieramos ser pasado mañana.

lunes, 3 de agosto de 2009

PACKAGING FARMACÉAUTICO


Hoy he tenido la oportunidad de examinar a fondo los distintos modelos de packaging farmacéautico que BURGOPAK ha diseñado y por los que está cosechando un buen número de premios de innovación. Y realmente se lo merecen.
El packaging puede resultar vital a la hora de determinar la penetración de un nuevo producto en el mercado, sobre todo si hablamos de un producto innovador que necesita todos los refuerzos posibles para asegurar su "momento de entrada". En el caso de la industria farmacéautica esto puede resultar hasta cierto punto superfluo por las pautas de compra específicas del sector. Pero, por otro lado, los productos farmaceauticos, arrastran un buen número de "viejas pegas" relacionadas con su empaquetado que no acaban de solucionarse. Las soluciones de BURGOPAK me han parecido realmente innovadoras en este sentido. Los blister se deslizan con facilidad al tiempo que ofrecen una solapa adicional con espacio suficiente para todo tipo de marcaje, incluidas las recomendaciones específicas. El ingenioso mecanismo de deslizamiento facilita la operación de apertura y cierre a las personas de mayor edad y previene el uso indebido por parte de los más pequeños (categoría F1/ USA).
En fin, todo un acierto en términos de innovación.
BURGOPAK

sábado, 1 de agosto de 2009

MEDIADORES, NUNCA CONSULTORES


Llevo días con el diseño de un proyecto de sistema de gestión integral de innovación para una conocida corporación. Es quizás el momento mágico de todo proyecto de innovación. El momento en que debes personalizar y diferenciar, generar nuevas alternativas, distintas a los proyectos anteriores y, fundamentalmente convencer, porque si no convences, todo acabará olvidado en un cajón.
Pero, quizás lo más complicado de todo es diseñar la "estrategia del silencio" que es como llamo al conjunto de acciones que te permita desplegar el proyecto con éxito, pero con el menor ruido posible en la fotografía. Es decir, no alterar el ritmo de las cosas más que lo estrictamente indispensable. Si no lo consigues, el proyecto podrá ser la octava maravilla planetaria, pero te arriesgas a que sea identificado como una amenaza a las rutinas que las personan dominan y que, en consecuencia, defienden con todas sus fuerzas. la sensación de tareas añadidas cobrará fuerza y finalmente la molestia acabará siendo la etiqueta identificativa de todo el proyecto.
Un proyecto de innovación, sea cual sea su dimensión y naturaleza, debe ser contemplado como una oportunidad y, en consecuencia, debe emocionar, atraer, suscitar adhesiones y finalmente cambiar la percepción que las personas de una organización tienen del futuro como fuente de incertidumbre.
Aquí radica la dificultad de nuestro trabajo y así se explica que nunca podremos ser consultores, sino mediadores.

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