miércoles, 15 de octubre de 2014

CAVIAR BELUGA Y CASTAÑAS DE VILLAZORRILLOS



¿Recuerdan aquello de “este chico ha nacido con talento especial”?
Si aceptamos esta interpretación determinista de las cosas, no queda otra que la resignación: se nace con talento o se pace. No habría más que hablar.
Si por el contrario, aceptamos que hay posibilidad de aprender, mejorar y progresar, evidentemente la cosa comienza a cambiar y además, entraría en juego otro término que también se nos resiste: competencias.
El término “talento” merecería estar en el imaginario de Lovecraft o Poe, es tan etéreo, mágico, oculto y, en definitiva, escapista que sobre él se han escrito ríos y se escribirán océanos de tinta sin que lleguemos a ponernos de acuerdo. ¿Quieren un símil? Aquí lo tienen: “calidad de vida”. ¿Qué similitud existe entre la calidad de vida de un eremita y la de una estrella del rock? Pero ambos están convencidos de tener calidad de vida aunque no vivan en Camberra.
Desde una perspectiva práctica que no cínica, hay que entender el talento, al menos a nivel de empresa, de alguna manera. Y con algo de cinismo diría que si esa interpretación deriva en valor y progreso, qué más quiere…



lunes, 13 de octubre de 2014

EL TALENTO DE RINCONETE Y CORTADILLO




Vivimos tiempos en los que el significado y la construcción de conocimiento pasa por una de sus horas más bajas aunque aparentemente la exposición al desbordamiento tecnológico debiera haber producido el efecto contrario. Sin embargo, nunca antes había sido tan sencillo desvirtuar la realidad y además hacerlo de forma totalmente convincente para aquellos que supuestamente somos protagonistas de la misma.
En estos tiempos, las palabras pierden su significado y precisión semántica para convertirse en simples argucias y retruécanos retóricos. “Hay muchos que siendo pobres merecen ser ricos, y los hay que siendo ricos merecen ser pobres” decía Quevedo. Ahora podríamos decir que “hay muchos que siendo inteligentes merecen demostrarlo, y los hay que siendo tontos merecen decirles que ya lo han demostrado”.
El término Gestión del Talento, sin llegar a ser trending topic, alcanzó cierta popularidad al igual que aquel otro de Gestión del Conocimiento aunque, por supuesto, sin llegar a los grados desbocados de la Innovación  y toda la parafernalia de grandes dones, bendiciones y beneficios que estaba llamada a generar. Después llegó Lehman Brothers, el outlet del ladrillo, Rinconete y Cortadillo y el enigma de las tarjetas opacas, el milagro de los peces y panes en tropecientos mil ayuntamientos y todas esas cosas que nos han convertido en un país de humillados. Y la pregunta que algunos nos hacemos es: ¿dónde quedó el Talento y el Conocimiento? Por la Innovación y el famoso Emprendimiento ni preguntamos.
Si hay que hacer caso al sentido común que nos dice que el talento reside en las personas, entonces tenemos cinco millones de talentos en standby y mas de quince millones sufriendo las desigualdades del talento.

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lunes, 6 de octubre de 2014

EXPLORANDO EL TALENTO




Necesitamos un plan para el Talento en la empresa…
Esta era la propuesta de mi colega Josep Capell en su último post en Tales y comenzaba a desarrollarla a partir de una serie de cuestiones que consideraba ineludibles:

Hoy quisiera profundizar en las dos primeras cuestiones:

      ¿Qué áreas y procesos son estratégicos en la empresa?

      ¿Qué habilidades son estratégicas en cada una de ellas?

El Talento no tiene sentido sin la generación de valor y, en consecuencia, debemos comenzar por determinar cuáles son los nichos operativos del Talento en la empresa y como debe manifestarse, es decir, cuál es el conjunto de habilidades – competencias que deben ponerse en juego. En definitiva, antes que nada, es necesario desarrollar la cartografía de la empresa en lo que a talento y valor se refiere. Este Mapping se estructura en torno a dos grandes representaciones: el Mapa de Valor y el Mapa del Talento.


El Mapa de Valor es la representación gráfica de todas y cada una de las áreas estratégicas en la empresa así como el conjunto de procesos y actividades que se desarrollan en cada una de ellas.



lunes, 29 de septiembre de 2014

LAS TONTERÍAS DEL TALENTO




Hablamos una y otra vez del Talento, de su papel estratégico en la generación de valor de una empresa, del valor de las personas y muchas cosas más. Pero, ¿hasta que punto lo hacemos no sólo con convicción, sino también con una visión comprensiva del papel del Talento en las organizaciones?
Introduzcan “talento” en su buscador y comiencen a navegar por páginas….
De partida, ya encontramos un dato revelador si observamos las imágenes que se utilizan para acompañar a los textos: ejecutivos, traje y corbata ellos, pantalón o falda con chaqueta negra o de colores sobrios ellas, se adivinan estudios superiores y cargos de cierta responsabilidad, siempre felices como perdices.
Si entramos en los textos explicativos, abundan las referencias al liderazgo en cualquiera de sus versiones, los planes de desarrollo para directivos, las guerras del talento en términos de atraer a los mejores, reclutarlos, mantenerlos, mentoring, coaching y muchas cosas más.

Pero, ¿se imagina a un operario de la cadena de producción acompañado de su personal coacher?, ¿ a un encargado del almacén de material auxiliar siendo entrenado en habilidades de gestión de la incertidumbre?, ¿existe una guerra por el talento del personal de limpieza?

martes, 23 de septiembre de 2014

UN PLAN PARA EL TALENTO




La Gestión del Talento parece ser un factor determinante en las organizaciones o, al menos, así se desprende de los grandes estudios realizados a nivel global en los últimos cinco años. La opinión es generalizada, el 75% de los altos directivos consultados coinciden en el carácter estratégico del capital humano; un 90% señalan la relación entre talento y rentabilidad; un 80% afirman la necesidad de gestionar el talento de forma integrada aunque sólo el 44% lo relacionan con los departamentos de Recursos Humanos.
Hasta aquí, el panorama parece alentador, pero esos mismos estudios coinciden en señalar que tan sólo un 39% de las empresas a nivel mundial plantean estrategias para la Gestión del Talento y, en lo que a España se refiere, el porcentaje desciende a 19% y de estas, sólo un 6% reconoce que son capaces de gestionar el talento de forma integral con éxito. En definitiva, algo ocurre.

De partida, la Gestión Integral del Talento supone establecer un conjunto de estrategias que consigan alinear el talento y el conocimiento de las personas para la generación de valor de forma sostenida. En otras palabras: contar con un plan.

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