martes, 15 de noviembre de 2011

SIEMPRE HAY OTRO CAMINO


La pasada semana tuve el placer y la oportunidad de presentar una propuesta de creación de valor en las pymes a partir de la cooperación en términos de emprendimiento estratégico en Inguralde, la Agencia para la Promoción Económica del Ayuntamiento de Baracaldo. Cerré mi intervención con un relato que escuche por primera vez hace ya muchos años de boca de ese gran humanista primero y economista después que era J.K. Galbraith. Permítanme reproducir el relato…

Erase una vez dos reinos vecinos gobernados por el Rey Blanco y el Rey Negro respectivamente. Ambos convivían pacíficamente conservando sus costumbres y características particulares. Repentinamente, ambos reinos se vieron asolados por unos años de sequía que acabaron con las cosechas y trajeron el hambre. El Rey Blanco decidió fijar los precios de los alimentos para evitar abusos y la corona compró grano con sus propios fondos para repartirlo entre los más necesitados. El Rey Negro optó por dejar actuar al mercado, los precios crecieron y comenzó la especulación sobre los alimentos, privando así a una buena parte de la población del sustento. La hambruna se prolongó durante varios años y cuando concluyó, el reino del Rey Blanco había desaparecido, sólo quedaban campos desiertos y ciudades fantasmas. Todos habían acabado sucumbiendo cuando los alimentos tocaron a su fin. Por el contrario, el reino del Rey Negro sobrevivió. Gran parte de la población, los más desfavorecidos, también murió por hambre. Pero quienes tenían recursos, pudieron pagar los altos precios de los alimentos. Poco a poco, el reino volvió a la normalidad, la población creció de nuevo y hasta comenzaron a ocupar los campos y ciudades abandonadas del reino del Rey Blanco.

Milton Friedman extrajo su moraleja: el mercado corrige y permite crecer aún a costa de penosos sacrificios.

Galbraith, por el contrario, se negó a aceptar moraleja alguna y simplemente concluyó: SIEMPRE HAY OTRA ALTERNATIVA Y NUESTRO DEBER ES BUSCARLA CON PASIÓN E INSISTENCIA.

Siempre hay otro camino. La resistencia conduce a la extinción. La reducción y la reestructuración es una terapia del dolor que acaba conduciéndonos a una muerte dulce. La resignación es simplemente suicida.

REACCIÓN es la palabra.

RENACIMIENTO es el objetivo.

SACRIFICIO COMPARTIDO es la condición.

UNIDAD es la estrategia.

LIDERAZGO es la táctica.

Quienes pueden, deberán asumir riesgos.

Quienes no tienen, deberán asumir que el bienestar será considerablemente menor, al menos durante un largo periodo.

Quienes aspiran a ser dueños de su propio destino, deberán posponer sus intereses.

Quienes han abusado de nuestra confianza, deberán desaparecer silenciosamente en el recuerdo.

Quienes han vivido del cuento, deberán comenzar a pensar en una forma más digna de ganarse la vida.

Siempre hay otro camino.

Nuestro deber es buscarlo con pasión e insistencia y quienes no quieran seguirnos, quedarán atrás en las brumas del olvido.

domingo, 13 de noviembre de 2011

¿QUÉ NOS QUEDA A LOS CIUDADANOS?


Contar con un enemigo siempre es un recurso inapreciable, pero si además éste resulta incorpóreo y carente de cabeza visible, el recurso se convierte en bendición divina para ineptos y cobardes amparados en la “cultura del culpable”. ¿Recuerdan la conspiración judeo- masónica? Más allá del esperpento valleinclanesco, acabó resultando una de las tácticas más recurridas cuando la incompetencia obligaba a tocar maitines en la Plaza de Oriente.

El mercado existe desde que un individuo le echo el ojo al hueso que otro roía hasta el hartazgo en una oscura y sucia cueva. Pasaron muchos siglos hasta que Adam Smith dejará pasar las tardes meditando sobre el fenómeno mientras contemplaba como la niebla se apoderaba de los yermos paramos escoceses hasta llegar a la conclusión de que era más saludable dejarlo todo en manos de la divina providencia. Poco han cambiado las cosas desde entonces aunque se observa un aumento imparable del grado de anonimato y de maldad contumaz en estos mercados contemporáneos que, al parecer, nos acechan y asolan hasta llevarnos al borde del abismo. Pero, no nos dejemos engañar. Los mercados existieron, existen y existirán. Pero “estos mercados” son puro mito y acabarán por convertirse en leyenda.

Los humanos tenemos, entre otras, la extraña debilidad de confundir el culo con las témporas, en otras palabras, trasmutar el efecto en causa hasta sumirnos en una confusión de la que tan sólo los ineptos y cobardes se salvan. Los actuales mercados y sus compañeros de felonías, la gran banca, son el efecto, nunca la causa. Nos equivocamos al centrar todas nuestras críticas en ellos y acabamos emulando la estrategia de quienes los han creado tal como los conocemos: los políticos.

Repasemos la galería de la “política europea contemporánea”: Merkel, Sarkozy, Zapatero, Berlusconi, Papandreou, Cowen, Socrátes, Brown… ¿Qué tienen todos ellos en común?

· Mediocridad

· Cobardía

· Incompetencia

· Ausencia de sentido de Europa

¿Quiénes han permitido que los mercados adquieran un protagonismo que no les corresponde?

¿Quiénes han permitido que la estructura financiera europea haya llegado a unos límites de fragilidad prácticamente insoportables?

¿Quiénes han consentido el crecimiento de órganos europeos carentes de competencias reales?

¿Quiénes han permitido que los países emitan deuda en una moneda que no controlan?

¿Quiénes insisten en el discurso de la austeridad que tantos infortunados antecedentes tiene en Europa, empezando por una empecinada Alemania que ya probo el aceite de ricino en la década de los treinta del pasado siglo?

¿Quiénes han permitido que se junten churras con merinas, arreglándolo todo con fondos estructurales de dudosa gestión y control?

En fin, ¿quiénes han robado a la palabra “democracia” su verdadero significado colocando a los Rehn, Lagarde, Draghi, Rompuy o Juncker al frente de la maquinaria sin que a nadie se nos haya consultado?

No lo duden, ellos y sólo ellos.

Los mercados y la gran banca son a los políticos europeos lo que la conspiración judío masónica era al régimen del oscuro dictador: el culpable perfecto. Ni nombre, apellidos, ni domicilio conocido. El enemigo perfecto.

El primo americano tiene una buena parte de culpa de todo lo que está ocurriendo. Pero convertirlo en otro culpable más no va a solucionar ni el más pequeño de nuestros problemas. Más bien, supondría admitir nuestra ausencia de libertad y capacidad de decisión. La culpa es estrictamente europea. Los ciudadanos por omisión y los políticos por comisión.

¿Qué puede ocurrir?

Apenas hay margen para la esperanza.

Necesitamos un Renacimiento de Europa. Pero si los nacimientos vienen acompañados de dolor, los renacimientos aportan sufrimiento añadido. Reclaman aceptación de la culpa, contrición y propósito de la enmienda. Estos políticos nuestros, son tan incompetentes que apenas pueden vislumbrar la enmienda, pero, peor aún, jamás pasarán por la contrición.

¿Qué nos queda a los ciudadanos?

viernes, 4 de noviembre de 2011

EL REGRESO DE LA HISTORIA


La desaparición del régimen soviético obedece a la concurrencia de múltiples factores, pero hay uno que sobresale con especial energía: el regreso de la historia.

La interpretación de los hechos desde Octubre de 1917 fue monolítica y unipersonal desde que el Comité Central del Partido Comunista aprobara en 1934 una visión determinista de la historia rusa, plasmada en el increíble Curso Breve que pasó a ser la biblia estalinista en colegios, institutos y universidades. A partir de entonces, sólo existió una historia, lógica y aplastante. “Arrepentimiento”, la película de Tengiz Abuladze, abrió el regreso de la historia y el comienzo de su venganza en 1986, lo que sigue es nueva historia.

Euskadi, País Vasco o Euskal Herria ha vivido cincuenta años de anomalía histórica, entendiendo por ello la convivencia de “las dos historias”, igual de oficiales, alimentadas y respetadas, odiadas y reverenciadas. Dos historias que sostenían dos mundos distintos, tangentes y secantes, próximos y distantes. Dos sociedades con vida, moral y cultura propias. En ocasiones, apenas separadas por unos metros de rellano de escalera. La una, silenciosa y contenida, la otra alegre y combativa. Tan perfectas en su interpretación que los arrebatos patrióticos de una se convertían en felonías indescriptibles para la otra. Tan exquisitamente coordinadas que las acciones de una profetizaban las reacciones de la otra. Historias con paladines y oscuros personajes, bufones y saltimbanquis, pero también con personajes invisibles que finalmente alimentaban con su sangre y sufrimiento la interminable dialéctica del mito.

Desmontar un mito no es tarea fácil. Más aún cuando la realidad que se esconde tras su fachada puede llevarse por delante todo un mundo perfectamente diseñado en su autosuficiencia. Abuladze, Gorbachov, Yakovlev, Afanasyev y muchos otros lo intentaron en los últimos compases del siglo pasado y tan sólo consiguieron amargura, incertidumbre y, sobre todo, océanos de resentimiento.

Ahora, poco importa “el relato”. Debemos luchar por el regreso de la Historia que se imponga sobre las historias del pasado. Ni memoria, ni olvido, ni castigo, ni alabanza. Necesitamos la Historia, aquella que comenzamos a olvidar en 1959 para reemplazarla por los mitos y las leyendas, los héroes y los verdugos, la guerra patriótica y la defensa de la libertad.

El regreso de la Historia nos liberará, pero antes habrá que pagar el precio del recuerdo porque la Historia, lejos de olvidar, nunca perdona.

lunes, 31 de octubre de 2011

LOS VASCOS NO SOMOS BINARIOS


La “cuestión vasca” nunca alcanzó el grado de problema, entendiendo por ello aquella situación cuya solución desconocemos pero que puede existir. Durante décadas, la cuestión se enquisto poco a poco en la categoría de molestia, es decir, situación problemática que se padece por la renuncia a buscar su solución.

En estos momentos, pasada la euforia inicial, la situación es de espera. Se ha cubierto escrupulosamente el calendario previsto por todas las partes, pero se trataba de una planificación a corto plazo. La cercanía de las elecciones ha pillado a unos con el paso cambiado, otros lo han empalmado y algunos se encuentran tan desalentados que apenas han rechistado.

De momento, hemos conseguido salir de esa tierra de nadie para situarnos en una encrucijada de caminos perfectamente señalizada, pero con viajeros dispares que aspiran a destinos distintos. Por supuesto, el problema radica en la existencia de un único autobús que no puede multiplicarse. El peligro acecha en la tentación de algunos por discutir quien debe ocupar las plazas preferentes y quien debe viajar en el gallinero. Pero resulta aún mayor si alguno, aprovechando la trifulca, ocupa el asiento del conductor y tira por el camino del medio. Peor todavía si arranca dejando en tierra a la mitad del pasaje.

En esas estamos y difícil se promete la empresa. Hasta ahora, los protagonistas eran varios y la zambra irremediable. Los unos en una esquina, los otros en la otra, algunos en medio y los de siempre yendo y viniendo de una lado a otro. Pero, ahora, la cosa es distinta porque nadie quiere ser protagonista de un final que dicen negociado. Y es que la negociación implica renuncia. El negociador tiene como objetivo conseguir el mayor número posible de los objetivos que persigue su representado, evitando que la otra parte rompa el proceso. Esa y sólo esa es la esencia de una negociación. El señor Rufino Etxeberria es perfectamente consciente de ello y, una de dos, o es más cándido que un tonto con una tiza o se pasa de zorro del Txindoki cuando exclama que todos podemos ser ganadores en este proceso. Aquí va a haber ganadores y perdedores o, si lo prefiere, menos ganadores. Pero, verá, el blanco es blanco porque existe el negro. Los vaqueros buenos se casan con la rubia porque hay vaqueros malos y como dice el cura de mi pueblo, la jodienda no tiene enmienda.

El asunto consiste en ser lo suficientemente hábil para pasar de protagonista a espectador en palco preferente. En otras palabras, lo que hay encima de la mesa son simple y llanamente dos cosa: presos y victimas. O los unos o los otros. Unos pierden y otros ganan. Disfrácese como quieran, pero poco más se puede meter a la hoya. Poco importa lo que ahora digan unos y otros. Se impone el ritual. Al final, habrá que seguir adelante y alguien se quedará en tierra. Aunque la experiencia dice que no serán todos. En otras palabras, un poco de aquí, un poco de allá y todos estaremos contentos. Pero habrá quien se quede entre reja y reja y habrá quien vea venir por la calle abajo al que apretó el gatillo aquella fatídica tarde. Unos y otros son ahora los protagonistas, pero con el guión escrito y un apuntador con muy malas pulgas.

Cuando todo esto ocurra y las aguas parezcan bajar más calmadas, llegará la tormenta. Si estos “chicos, como los inmortalizó el divino Xabier, pueden presumir de algo, es de tercos y obstinados. En otras palabras, tienen muy interiorizado aquello de “dos pasitos adelante, uno atrás”. La CUESTIÓN no va a desaparecer por arte de birlibirloque. Derecho a la autodeterminación le llaman. ¿En qué cabeza cabe? De momento en algunas, aproximadamente un 30% de los vascos la tienen bien atornillada junto a su sistema límbico, nunca mejor dicho lo de que “está en el limbo”. Al parecer, otro 20% se lo está pensando y, quizás, un 15% se dejaría convencer con argumentos lo suficientemente razonables. Y es que argumentos los hay, les guste o no a muchos. Los han estado construyendo firmemente los chicos del PNV desde hace treinta años y, sinceramente, no lo han hecho nada mal. Los indicadores socioeconómicos del País Vasco, Euskadi o Euskal Herria son la envidia del resto de España y sacan los colores a más de uno allende el Ebro. Así que, puestos, ¿para qué necesitamos a España?

Cuando todo esto llegue a ocurrir, mucho me temo que volveremos a encontrarnos en esa disyuntiva entre problema y molestia en la que tan torpes hemos estado en los últimos cincuenta años.

Ojala que no ocurra.

Ojala que, efectivamente, las victimas consientan el sacrificio para que, finalmente, sólo haya pasos adelante.

Ojala que avancemos hacia una forma más adecuada de articulación territorial pese a la catástrofe que pueda suponer para los dos partidos mayoritarios.

Ojala que la paz contamine de muerte a la violencia.

El principal enemigo de los vascos somos los propios vascos. Nunca hemos sido binarios. No aceptamos ni el 1 ni el 0, pero tenemos que aprender el verdadero significado del 2, el 3, el 33 y el 489.567.

sábado, 29 de octubre de 2011

LA RED EN LA RED


Quizás la amistad sea una de las pocas cosas que no fluctúa al capricho de los mercados en estos tiempos. Pero si además, esta amistad ha surgido en el contexto virtual de la Red, el hecho es casi prodigioso.

“Dios los cría y ellos se juntan” dice el romancero gitano. “La red los acoge y ellos se buscan la vida” debería afirmar el códex internauta. Es un fenómeno espontáneo, tan natural que apenas si es perceptible para sus protagonistas. La Red acaba poniendo a todos en su sitio.

¿Se han preguntado cuántos blogs existen?

Seguro que existe constancia. Una cifra que aumenta a cada segundo. Todo aumenta a cada segundo, nacimientos, violaciones, bosques deforestados, nuevos adeptos de la Iglesia de Ultimo día antes del Penúltimo y suma y sigue.

Cada vez que nace un blog, nace una idea y una emoción. Algunos apenas duran minutos, otros se convierten en un monstruo que hay que alimentar obligatoriamente cada día. Los hay que se transforman en refugio freudiano aunque también existen los que se utilizan como vertedero de los instintos más bajos. Existen los blogs apasionados, aquellos que son técnicamente frígidos, los impenitentes y los indecentes. Los hay idealistas, materialistas, rojos, verdes y del color del agua en la Luna. Algunos encierran secretos, otros construyen mentiras, estos difaman, aquellos alaban. Pero, sean como sean, detrás de cada uno de ellos, respira un intento, un deseo contenido, un sueño perdido, un tesoro encontrado, una lagrima pura, un beso intentado.

Un blog es un grafiti con puntos y comas

También los hay con alma y carcoma

Universo, expresado con dedos y teclas

Nubes y ondas

La Red ancha y lejana

Aunque no lo parezca, hoy mi post está dedicado a la amistad…

La Red acaba poniendo a todos en su sitio. De una forma o de otra, acabamos encontrando nuestra red en la red, el lugar donde reunirnos quienes vemos el mundo amarillo o naranja, esquinado o virado, por la izquierda o derecha, de abajo a arriba o simplemente en medio. Y, poco a poco, surge ese roce que, pese a la distancia, acaba en amistad por correspondencia inmediata, post y comentario, enlace y sugerencia.

Hoy mi post está dedicado a todos mis amigos en la red de la Red. Sería interminable citarlos a todos, pero déjenme recomendarles algunos…

✪ SOUL BUSINESS Y THINKING SOULS son los blogs de FERNÁNDO LÓPEZ, viajero incansable y alma creativa en constante movimiento. Positivo por naturaleza, optimista bien informado y ferviente minero de la verdad.

✪trueQe MaS, sensible, observadora, divertidamente irónica, pura sonrisa, profunda. No se la pierdan.

✪La Inteligencia de las Emociones el hogar de JOSEP JULIÁN, emoción en estado puro, escritor por naturaleza y, sobre todo, un hombre bueno.

✪Red10, JAVIER RODRÍGUEZ, alguien que entiende la vida como pocas veces he visto, negándose a renunciar al niño que fue. El hombre que nos alegra los lunes y nos enternece los viernes.

✪enREDando el blog de ALBERTO BLANCO. Red en la Red, pero en primera persona.

✪La mirada de cristal, nuestra memoria, pragmática y soñadora, delicada y resistente, CRISTAL de Murano.

✪Gestión Global de ASTRID MOIX, una catalana de la Ciudad de los Prodigios en la Ciudad de lo Posible, multicolor, diversidad en bruto, cercana en la distancia, ¡toda una dama!

✪El economista asimétrico, el templo del saber económico de mi entrañable amigo PAZOS, gallego por definición y pasión, finanzas con alma.

✪Conversaciones sobre Desarrollo y Equipos de ALBERTO BARBERO, creyente del poder de las personas.

✪Ciudadana del Mundo, nuestra incansable viajera Katy, quizás la persona más afortunada desde la aparición de la fotografía digital. Sentido común y una curiosidad que nunca acaba.

✪Echarunremiendu, mi amiga Irene, mi segunda casa Asturias, Diseño y Sensibilidad.

✪Optima Infinito, el caudal incontenible de JOSE MANUEL BOLÍVAR.

✪Al Pie de Cien Montañas, FRAN ROJO desde los bosques del Narcea, incansable.

jueves, 27 de octubre de 2011

TRAMA, NUDO Y DESENLACE


A estas alturas, no resulta difícil comprender la trama, pero es complejo explicar el nudo y, más aún, adelantar el desenlace. Pese a todo, la “crisis de España” continua siendo objeto de análisis, discusión, autopsia y predicción de Vigo a Algeciras pasando por Soria y Guadalajara. Poco más hay que explicar que no se sepa ya, aparte de lo mucho que se quiere ocultar. Sin embargo, la complejidad casi siempre resulta fruto de la incomprensión o, al menos, es expresión de ausencia de voluntad para afrontar los hechos y encarar retos y soluciones cuando no de la simple impotencia y resignación.

En todos los acercamientos al fenómeno, se echa en falta un análisis elemental, fundamentado, no tanto en los hechos, sino más bien en las causas. No quiere decir esto que se hayan obviado, pero sí centrado de forma abusiva en aquellas que resultan más superficiales. En otras palabras, necesitamos una reflexión en torno a la categorización de las causas que nos han conducido a este laberinto. Sólo así podremos tomar decisiones de futuro acertadas que nos permitan evitar recaídas endémicas. De poco serviría que mañana, por arte de magia o de la divina providencia, asistiéramos a una reactivación general que nos situara, de nuevo, en el camino del crecimiento y la prosperidad sin antes haber resuelto nuestras deudas históricas. Sería cuestión de tiempo volver a las andadas.

Una ráfaga de viento huracanado podría provocar un ligero temblor en una estructura, pero nunca conseguiría tirarla abajo, a no ser claro que la podredumbre se hubiera apoderado de ella en un largo proceso anterior. Sin embargo, cuando ocurre, recurrimos a la ráfaga de viento en esa reacción inevitable que se produce por efecto del binomio acción – reacción.

Desligar la actual situación económica de España de los sucesos desencadenados a partir de la debacle financiera norteamericana sería absurdo. Pero resulta igual de esperpéntico intentar escabullir el bulto amparándose en un fenómeno global. España hubiera llegado al abismo con o sin crisis general. Tan sólo se han abreviado los tiempos.

De igual forma, centrarse en la burbuja inmobiliaria como principal culpable de todos nuestros males resulta un error de bulto, cuando no una miopía intencionada. El descalabro del ladrillo ha sido una de las últimas gotas que han colmado el vaso, pero debemos centrarnos en el goteo que ha conseguido llenarlo.

En otras palabras, un fenómeno complejo siempre encierra dos tipos de causas, genéricas y específicas. Estas últimas, siempre resultan más visibles y evidentes. Sin embargo, rara vez explican de forma convincente el suceso. Mucho ruido y pocas nueces. Si usted pregunta a un ciudadano medianamente instruido cuál fue la causa de la Primera Guerra Mundial, tiene muchas posibilidades de que la respuesta haga referencia a “un asesinato de un príncipe o algo así en Sarajevo”. La gota que colma el vaso, mucho ruido y pocas nueces. Pero, a poco que profundicemos, llegaremos a la conclusión de que semejante desastre no pudo estar ocasionado por un magnicidio, a no ser claro que afirmemos la ausencia total de inteligencia de todo un continente. Apaga y vámonos.

Algo similar está ocurriendo con el estado de las cosas en España. Primero recurrimos a la gota ajena, la crisis global, después nos refugiamos en la bondad justificativa de la especulación inmobiliaria, pasamos por la consabida culpabilidad del banquero golfante para acabar amparándonos en la deriva continental. Mientras tanto, el oxido continua extendiéndose lenta y silenciosamente por el conjunto de la estructura. La última ráfaga de viento la ha tumbado. Procederemos a apuntalar el conjunto, pero en el futuro, no será necesario un temporal para echarla definitivamente abajo.

Las causas específicas no deben descartarse, casi siempre guían la primera toma de decisiones y las acciones que la acompañan. Acción – Reacción. Pero, después de este impulso inicial, es necesaria y urgente una reflexión más profunda que nos lleve a profundizar en el análisis y comprensión del fenómeno hasta llegar a descubrir sus causas últimas. Las causas genéricas nunca han sido populares. Rara vez son claramente visualizables, operan por igual en episodios críticos como en momentos de bonanza y estabilidad. Son el oxido que trabaja de forma silenciosa, pero incansable.

En el caso particular de España, la identificación de las causas genéricas no es el problema. La cuestión radica en reconocerlas y asumirlas, paso obligado antes de intentar reconducirlas. Y en ello llevamos una eternidad. Algunas de ellas son tan viejas y conocidas que se han acabado convirtiendo en un tópico nacional. Pero los tópicos son, entre otras cosas, una conocida estrategia para escabullir el bulto, una vez más. Son nuestros pecados mortales más íntimos, aquellos que nos cuesta confesar recurriendo a los veniales para pasar el tramite en busca de la absolución. Enumerarlos no resulta complejo, explicarlos tampoco aunque se necesita espacio y tiempo. Quizás en otro momento y ocasión. No se dejen engañar por los tópicos y los lugares comunes. Son reales y los verdaderos culpables aunque rara vez son juzgados por su magnitud. Si robas un melón, acabarás entre rejas. Si robas mil melones, es difícil que te ocurra algo. En cualquier caso, aquí están…

· LA COMPLEJIDAD DE ESPAÑA

Es preferible no pensar en ella, pero ahí sigue. La Transición, la Democracia, la España de las Autonomías, La Monarquía y el Consenso nos permitieron salir adelante treinta años atrás y merece su reconocimiento. Pero, hoy en día, es un lastre de difícil digestión. Tarde o temprano deberemos afrontar la realidad, la compleja realidad. Un estado centralista no conduce a ninguna parte, independencias calculadas nos dirigen al abismo, pero la actual estructura autonómica es inviable.

· LA EDUCACIÓN

Un tópico político, una evidencia negada, una de nuestras mayores deudas. No es necesario recurrir a informes estadísticos continentales, ni a tops de excelencia universitaria. En este país la Educación ha sido y es un puro tramite. Se enseña a conocer y se arrincona el pensar. Se clama por la igualdad y la comprensividad mientras se condena a la mediocridad. Sin Educación para el Futuro no hay porvenir y en este país educamos como en el pasado para apurar el presente.

· LA MORAL

El derecho a una prestación por desempleo tiene como contrapartida el deber de ser el mejor en tu trabajo. El derecho a opinar tiene como contrapartida el deber de respetar. El derecho a divertirse tiene como contrapartida el deber de dejar dormir al prójimo. El derecho a informar tiene como contrapartida el deber de no manipular.

Los derechos sin deberes nos conducen a la ausencia total de inteligencia. Nos diluyen como sociedad. Nos degradan como personas libres pero no responsables de nuestros actos. Nos convierten en victimas de la manipulación y el adormecimiento. Nos han comprado con la libertad para convertirnos en esclavos de la mediocridad.

Estas y no otras son las causas genéricas que nos resulta difícil asumir. Llevan ahí mucho tiempo, tanto que han acabado por convertirse en molestias soportables antes que en problemas que puedan enfrentarse.

Con toda seguridad, echarán en falta a políticos y banqueros. No me he olvidado de ellos. Pero no son causa, sino agentes aceleradores de la corrosión y el desplome y, como tales, se les debe pedir responsabilidades sin caer en la trampa de declararles simplemente culpables. No han hecho otra cosa que precipitar el desenlace aunque han aumentado su pecado aduciendo ignorancia.

· LOS POLÍTICOS

Treinta años atrás, España recuperó la actividad política en un contexto de democracia efectiva. Debemos felicitarnos por ello, pero debiéramos dejar de justificarnos con ello. Las corruptelas existen, pero no son el mayor de los problemas. Los partidos políticos han acabado convirtiéndose en estructuras endogámicas que anteponen la llegada al poder y su continuidad a cualquier otra cosa. No se han desprofesionalizado, más bien no han acabado de adquirir un rigor profesional mínimo. Iniciaron el camino de la dependencia financiera con el error fatal de Felipe González y el referéndum de la OTAN y jamás han conseguido dar macha atrás en un proceso que los ha limitado y condenado. Se felicitan de un turnismo que garantiza estabilidad cuando, en realidad, asegura continuidad.

· LA ESTRUCTURA FINANCIERA

Este país ha tenido el modelo económico que los bancos han decidido. El Club de los Siete tembló ante fenómenos ajenos como Sánchez Asiaín, contempló atónito el monopoly de Conde y acabó sucumbiendo al hosco management de Botín. La historia de la banca en este país es un folletín por entregas amargo de digerir, pero que deja entrever un caciquismo económico que nos ha acabado conduciendo a este callejón sin salida.

Vivimos tiempos de Frontera.

La Frontera es el lugar donde todo está hecho y todo está por crear. Un lugar que tan sólo se alcanza después de triunfar y que sólo exige volver a soñar, imaginar, idear y crear.
Las creencias, los estados, las culturas, los sistemas económicos, todo aquello que tienen a las personas como protagonistas han nacido en una frontera e inevitablemente tienen que volver a ella. Cuando esto ocurre, la incertidumbre se impone por encima de las seguridades forjadas durante años. Muchos son los que reaccionan negando la evidencia. Muchos más se sienten desorientados y paralizados. Pero, siempre surgen los fronterizos, personas que traspasan la línea que esconde el horizonte buscando nuevas respuestas y, por encima de todo, un futuro posible.

Ser pesimista en los tiempos que corren no conduce a nada, pero ser optimista por el artículo treinta y tres resulta simplemente suicida. Voluntarismo, posibilismo y un profundo sentido crítico, pero responsable es lo que necesitamos. La indignación es una acción – reacción más. No podemos quedarnos en ella.

Es más que posible que necesitemos nuevos partidos políticos, nuevas estructuras de articulación territorial, nuevos paradigmas sociales, una gran renovación educativa, una profunda regeneración moral y una seria reflexión sobre cómo queremos vivir juntos en el futuro. Un camino largo y repleto de sufrimiento y sacrificios, pero una tarea posible.

La disyuntiva es simple. Nos atrevemos a afrontar nuestro pasado y convertirlo en oportunidad de futuro o dejamos que nuestros hijos se encuentren en la misma encrucijada cuando nosotros seamos simples recuerdos.

Conocemos el nudo, padecemos la trama, luchemos por el desenlace.

martes, 25 de octubre de 2011

MAMA, QUIERO SER POLÍTICO


Hace unos días, mi amiga Lydia dejó un comentario en mi post SANAR PARA MAÑANA en el que señalaba la contratación de Carod Rovira como asesor de un hospital catalán con un sueldo de 6000 euros al mes. De forma más concreta, el hospital es el de Santa Tecla de Tarragona y, en estos momentos, es difícil confirmar si se ha producido dicha contratación o, por el contrario, se ha desistido ante la ola de indignación popular que se ha desatado.

Dicen que las universidades son templos del saber, pero, a la vista de los hechos, existen otros lugares donde cualquier mortal puede aspirar a sabio en cuestión de meses. Estas nuevas catedrales de la sabiduría no son otros que ministerios, consejerías autonómicas, diputaciones y ayuntamientos, es decir, el hogar natural de esos señores y señoras que llamamos políticos.

Dice la teoría que los políticos son aquellas gentes mejor preparadas para representarnos. A la vista de los hechos, parece que habrá que proceder a revisar el cuerpo teórico. Los políticos son aquellas personas que, por sus habilidades naturales, son capaces de adquirir una ingente cantidad de conocimientos técnicos y científicos residiendo durante breves espacios de tiempo en los lugares citados.

El señor Carod Rovira, enseñante de lenguas vernáculas en la Imperial Tarraco, ha adquirido, durante los años de ejercicio político en la Generalitat, los conocimientos y capacidad para asesorar profesionalmente a un hospital. Poco importa si finalmente ha sido o no contratado. La intención era esa y, en consecuencia, la capacidad se le presuponía. Howard Gardner merece todos mis respetos desde hace décadas, pero ahora veo que se le había pasado un tipo de inteligencia peculiar: la inteligencia del político avieso. En cualquier caso, bien merecido tiene el Príncipe de Asturias que acaba de recibir.

La inefable Celia Villalobos, licenciada en Derecho, comandó la nave de la sanidad española con tacón firme y decidido. Trinidad Jiménez, licenciada también en Derecho, no fue menos al frente del citado ministerio hasta su traslado al de Asuntos Exteriores. Al parecer, estudiar Derecho estimula las neuronas hasta grado sumo, proporcionando un ramillete de capacidades sin límite ante cualquier reto que se presente.

¿Recuerdan a los “Ministros sin cartera”? Pues también disfrutamos de “Ministros sin carrera”. El señor Blanco, ministro de Fomento, se quedó en el bachillerato. Celestino Corbacho se presenta como “profesional del comercio” y el defenestrado Montilla intentó Económicas y Derecho pero se le resistieron. Y luego nos hablan del Sueño Americano. ¡Donde esté el Sueño de Aranjuez que se quite lo bailao! No cabe duda de que semejante milagro es una muestra más de igualdad, fraternidad y libertad, pero me pregunto también sino será un peligroso mensaje en un país que presenta índices de abandono escolar algo más que preocupantes. El gobierno de los mejores.

Pero no crean, este milagro de los panes y los peces también tiene sus puntos débiles. Algún fenómeno paranormal debe ocurrir para que el paso por la política no otorgue a todos los mismos frutos. Jose Luis Rodríguez Zapatero es incapaz de sostener con cierta holgura una conversación en la lengua de Shakespeare aunque sabe un poco de francés a cambio. Don Mariano confiesa sin pudor que de ingles ni papa, pero que Don Jose María tampoco lo sabía y se hizo una foto con Bush & Blair. Además, ¿para qué están los traductores coño? Curiosamente, los profesionales de antes parecían mejor preparados. Don Manuel hablaba siete idiomas con fluidez y el Honorable Pujol dominaba cinco lenguas. Pero, ya se sabe, los tiempos cambian sin necesidad de que Dylan nos lo cante.

En definitiva, he llegado a la conclusión de que, si quiero ser alguien en esta vida, tengo dos opciones:

A. Intentar ser adoptado por la Duquesa que parece que quiere un niño crecidito.

B. Hacerme político, profesional, por supuesto.

Deberé pensarlo con detenimiento.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...