martes, 17 de marzo de 2009

MESSAGE IN A BOTTLE o EL BUEN PASTOR


Comentaba el otro día que la actitud ante la situación económica actual no es la de la botella medio llena o medio vacía. En otras palabras, ni Krugman por fatalista, ni Bernanken por optimista han ido más allá de una predicción arriesgada. La cuestión es abandonar esa botella porque sencillamente no está llena y, en consecuencia, no asegura bienestar para el conjunto de la sociedad. La cuestión es atreverse a dejar atrás esa botella y asumir el riesgo estratégico que conlleva descubrir una nueva. Y para esto, ni las tesis de Friedman, ni las de Keynes pueden ir más allá de aportar soluciones transitorias mientras se produce la generación del nuevo escenario.
Esta es por tanto, la primera lección: Nuestros conocimientos de gestión de las crisis están a punto de quedar obsoletos, hagamos uso de ellos como contención, nunca como solución.
El origen de todos los males no está en la actuación de las entidades financieras. Esta sería la conclusión elemental de un análisis superficial. La ausencia de ética y gobernanza financiera es una causa específica de un proceso más complejo que encierra factores genéricos de largo recorrido. En el fondo, es algo tan sencillo como el final de un modelo que creíamos interminable. Pero los epílogos de los grandes hitos de nuestra historia exhiben conductas desproporcionadas y abundantes cisnes negros que diría Nassem Talib. Generar recursos extraordinarios para reflotar a los perdedores puede ser una medida de contención que nos haga ganar tiempo, pero nunca una solución.
Segunda lección: la actividad financiera deberá continuar en el futuro, pero sólo estará abierta a quienes comprendan y contribuyan a crear los nuevos escenarios. Si hasta entonces, la gobernanza y el bien común reclaman intervención directa, ningún gobierno debiera dudarlo aunque dejemos el camino sembrado de algunos moribundos.
La Innovación no es ni el medio, ni el fin, tan sólo es el resultado. La generación de un sistema educativo que considere prioritario el desarrollo de las Inteligencias desde temprana edad con una confluencia final en el desarrollo de la inteligencia Estratégica, va más allá de centrar la atención en la Universidad, acostumbrada a dar peces en lugar de enseñar a pescar. La Universidad cambiará cuando quienes accedan a ella sepan pescar.
Tercera lección: el presente se articula a partir del futuro y este se encuentra en quienes nacen hoy. Inviertan en investigación y desarrollo, pero no olviden que la Educación es nuestro futuro.
Volver al camino supone reactivarse, es decir recuperar simultáneamente la producción y el consumo, la oferta y la demanda, la fluidez financiera y el equilibrio del ahorro, en definitiva la capacidad de generar valor de forma continua y sostenible. Recurrir a las arcas públicas como impulsor ficticio de valor puede resultar una medida de contención para ganar tiempo, pero nunca será una solución. Y menos aún si el país cuenta con virtuosos de la fontanería desviando caudales y canalizando corrientes.
Cuarta lección: Podemos sobrevivir sin nuevos puentes, jardines, intercambiadores y demás ingeniosas soluciones, pero no podemos prescindir de las personas, ni condenarlas a la intermitencia y precariedad. Abran las arcas, pero para quienes apuestan por el futuro construyendo presente. Nadie va a reprochárselo si cuando llegue la hora de los sufragios todo el mundo acude en día de fiesta y no en otro día más.
Todos sabemos que se esconde detrás del poder: el auténtico poder. Todos somos conscientes de la fragilidad de las ideas: la realidad. Todos debemos algo a alguien, empezando por nuestra madre: la vida. Todos quisiéramos vencer al enemigo de nuestros actos: el olvido. Pero continuar con la monótona dialéctica partidista puede ser una medida oportunista frente al adversario, pero nunca será una solución para aquellos a los que teóricamente sirven.
Quinta lección: la grandeza no se encuentra en declararse vencedores porque siempre habrá perdedores. Se enfrentan a un reto que va más allá de sus intereses. Hagan buena la definición de “política”.
En fin, el buen pastor no es aquel que preserva a sus ovejas de las alimañas para acabar conduciéndolas al matadero.
La imagen que ilustra este post pertenece a la obra gráfica de Uli Steiger

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me temo que las lecciones con sangre entran y estas llevan camino de ser aprendidas así.
Buen artículo, amigo.
Joaquim

Anónimo dijo...

GREAT! MONTY
Daniel
Boston Innovation

Anónimo dijo...

Sencillas de comprender, dificiles de aceptar.
Glory

Gonzalo dijo...

Creo que somos animales de costumbre y no ha sucedido una desgracia financiero-económica lo suficientemente grande para que "nosotros", quienes con nuestra propia decisión de compra, no volvamos a permitirlo......lamentablemente seguirá sucediendo y en 10, 15, x años habrá otra crisis......y ya retomaremos nuestros posts.

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