lunes, 12 de abril de 2010

JOHN MCCOY, UN HEREJE DE LA BANCA


El mundo de las finanzas siempre se ha caracterizado por su apatía frente a las iniciativas relacionadas con el Cambio en cualquiera de sus versiones, pese a que los gurús de Wall Street no cesen de afirmar que la Innovación es el auténtico motor del capitalismo. Pero, hasta cierto punto, es una actitud, si no lógica, sí al menos coherente en quienes, haciendo de la gestión del riesgo un negocio, muestran una aversión acentuada hacia el mismo.
Hace unos días fallecía John McCoy, uno de los pocos emprendedores reales en el mundo financiero que demostró como la Innovación llegó a convertir un pequeño banco en la quinta entidad financiera de Estados Unidos. McCoy tomo las riendas del City National Bank& Trust de Columbus (Ohio) en 1958. El banco presentaba entonces activos por valor de 140 millones de dólares. McCoy elevó esta cifra hasta los 8.000 millones de dólares y rebautizó la entidad con el nombre de Bank One.
Las innovaciones de McCoy fueron radicalmente disruptivas y constituyen hoy en día modelos estables de servicios bancarios. Hablamos de los cajeros automáticos y las tarjetas de crédito y débito, algo que hoy resulta normal y cotidiano en su uso, pero que, en su momento, fue una auténtica revolución. McCoy tuvo una visión estratégica del servicio genial en un sector dominado por la cultura del “me too”, “el problema con la industria bancaria es que si se descubre algo bueno, hay cientos de individuos dispuestos a subirse al carro”, decía. Por si esto fuera poco, McCoy inició la senda de la RSC financiera con sus programas y ayudas a universidades, centros de investigación y entidades de servicio a los más necesitados.
En fin, John McCoy demostró que la innovación y el espíritu emprendedor es rentable, incluso en un mundo como el financiero. Pero no crean, las finanzas presentan un alto nivel de emprendimiento e innovación, aunque moviéndose siempre en el vértice de la ética. Pero ese es otro debate.

9 comentarios:

Fernando López Fernández dijo...

Hola José Luis:

Me ha gustado el post porque muestra otra cara del mundo de las finanzas al que no estamos acostumbrados.

Un abrazo

JLMON dijo...

HOLA FERNANDO
Thanks
En todo hay su excepción.
Cuidate

Astrid dijo...

Muy ilustrativo el caso que presentas. Pienso que seguro que hay muchos más ejemplos positivos, aunque la prensa solo destaque los casos menos ejemplares. También aquí, como en otros sectores, las buenas noticias no son noticia. Este fin de semana leía una conferencia de Muhammad Yunus, el padre de los microcréditos. Es otro entorno y otra circunstancia, pero también un excelente ejemplo de innovación sensible en el sector financiero.
Un saludo,

JLMON dijo...

Hola Astrid
Pues sí. Y en este país incluso algunos piensan que poniendo un osito y cuatro globos en la cristalera, plyff! ya está.
Cuidate

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Jose Luis:
No el fallecimiento evidentemente, pero sí esta breve biografía es una NOTICIA POSITIVA. Especialmente porque proviene de un mundo con muy mala imagen.
Un acierto esta entrada.
Un abrazo.

Alberto Barbero dijo...

Gracias, José Luis. Tu post y el comentario de Astrid me sirven para culturizarme en un mundo que conozco poco y en el siempre tengo la tentación de pensar que algo oscuro se oculta tras la claridad de la RSC o de los microcréditos, por ejemplo...

¿Pueden los valores cercanos a la generosidad, la compasión o el desprendimiento resistir el brillo del dinero y del poder?

Me gusta pensar que sí.

JLMON dijo...

HOLA JAVIER
Gracias por la visita.

JLMON dijo...

Alberto
La duda es más que razonable... La RSC tiene muchas aristas y ángulos oscuros que la convierten en medio en lugar de fin en muchas ocasiones. Pero hay muchos casos de voluntad auténtica.
Cuidate

Josep Julián dijo...

Uno de los mayores privilegios que he tenido profesionalmente es haber sido llamado junto a seis más para crear un banco desde la nada.
El modelo que tomamos como referencia fue el BankOne precisamente por su capacidad de innovación. Una de ellas fue que en su oficina principal se podía ver su cámara acorazada desde la calle sin ninguna protección especial, lo cual lo convertía en su mejor sistema de seguridad.
Me llevé una enorme tristeza cuando me enteré que el BankOne se había vendido, claro que por entonces ya había dejado la banca.
Honor y gloria a McCoy.
Un abrazo.

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