martes, 15 de junio de 2010

CALATAÑAZOR Y CIERRA ESPAÑA


En los últimos doce meses, una buena parte de los post del Viajero se han referido directa o indirectamente a nuestra situación económica, “eso” que llamamos “crisis”. Efectivamente, no podía ser de otra forma, dada la influencia que está ejerciendo en nuestras vidas. Pero esta insistencia, me ha llevado a analizar también la naturaleza de los comentarios con los que amigos, amigotes, conocidos, desconocidos, visitantes accidentales y palentinos han ido enriqueciendo este blog. Y, ¡hete aquí!, que una gran mayoría de ellos coinciden en su tono de pesimismo y cuasi abandono.
No podía ser de otra forma, que diría mi amigo Benito, ingeniero de caminos, minas y puertos de montaña, retirado en Calatañazor y dedicado a la cría del mostrenco transilvano. Sin embargo, siento discrepar en esta aguda observación. Y, todo ello, con total consciencia de optimista bien informado, es decir, no pesimista.
Si lo analizamos bien, existen muchas más razones para ser optimistas en estos momentos que para andar escondidos tras la tapa de alcantarilla de la esquina Regulete con Membrillo. Vamos a ver…
¿Cuáles son los sectores de actividad mundialmente del mundo reconocidos como “de futuro”?
Espere que se lo cuento:
• Biomedicina
• Energías alternativas
• Ocio y tiempo libre
• Telecomunicaciones
• Alimentaria
• Automoción
• Infraestructuras
• Ingeniería de sistemas
• Bioingeniería

Pregunta: ¿cómo se encuentra España con respecto a esta estimación?
Respuesta: Más que bien. Destacamos en más de la mitad de ellas.
¿Cómo dice? ¡Anda ya!
Insisto, una vez más, en que continuo tomando puntualmente cada noche mis pastillas para el riego acompañadas de una horchata de chufas.
Somos lideres europeos en generación y distribución de energías alternativas y nuestras empresas ocupan el segundo puesto en EEUU.
Contamos – nos guste o no – con el mayor operador de telecomunicaciones de Europa y segundo a nivel mundial.
Nuestro país es líder en el sector turístico aunque hayamos cometido algunas tropelías que habrá que remediar y aunque necesitemos innovar nuestro modelo de oferta. Pero es lo que hay.
Somos el primer país europeo en exportación de perecederos en lo que a industria alimentaria se refiere.
Contamos con las plantas de automoción más modernas de Europa y con mayor índice de eficacia y eficiencia y nos estamos posicionando en las líneas de híbridos y eléctricos.
Contamos con una de las redes de alta velocidad más extendida y moderna de Europa , dos terminales aeroportuarias de las mayores de Europa recién estrenadas y una red portuaria que ya quisieran otros.
¡Ah, sí?
Pues sí.
Ya, ya, me comenta Benito desde Calatañazor. Pero el caso es que tenemos millones de parados y eso no hay quien lo arregle.
Ciertamente, esa es una evidencia irrefutable. Nuestra predilección por los sectores de actividad destajista y oportunista nos ha llevado a esta situación. Es más, los sectores que acabamos de citar, salvo automoción, turismo e infraestructuras, se distinguen por su baja absorción de mano de obra con niveles de cualificación medio – bajos.
¿Entonces?
Entonces, caben varias reflexiones…
El hecho de que algunos de los sectores de futuro no ofrezcan la oportunidad de deshinchar el globo del desempleo, no quiere decir que debamos descuidarlos. Más bien lo contrario, debemos protegerlos e impulsarlos con más fuerza si cabe. Son sectores de alta especialización, pero también de significativa generación de riqueza que es de lo que andamos justos.
Por otro lado, debemos defender aquellos sectores que, aún siendo de futuro y nos encontremos de partida bien posicionados, necesitamos mejora, innovar y, en definitiva, mantener una distancia de escape aceptable con respecto a la competencia porque sí son capaces de absorber mano de obra en cantidades significativas. Hablamos de Turismo, Automoción e Infraestructuras. Sin embargo, esa mejora, cuando no innovación – reinvención del modelo, pasa necesariamente, entre otras cosas, por una mayor cualificación profesional.
Y finalmente, algunas conclusiones malignas, es decir sapos difíciles de tragar…
Una cosa es ser pesimista y otra muy distinta ser fatalista. Y de fatalismo, los españoles sabemos un huevo de gallina de corral. No hay muchas razones para el optimismo, es cierto. Pero, aún hay menos razones para ahondar en un fatalismo de los tiempos de Maricastaña que no nos puede conducir a ningún sitio. No se trata de volver a creernos que éramos los más ricos y guapos de la Vieja Europa, salvo algún descerebrado que todavía conduce el Cayenne con polito de La Martina y caracolillos en el cogote. Se trata de perseguir un futuro mejor y, desde luego, todos estaremos de acuerdo que puede haber un futuro mejor que los “años de abundancia reventada” que hemos vivido.
Por otro lado, esto del determinismo geográfico está muy bien, pero los catalanes y los vascos están ya un poco aburridos de ser siempre el ejemplo a seguir, dicho esto sin ninguna acritud. Estoy cansado de pregonar las increíbles oportunidades de Asturias o las posibilidades reales de Cádiz, sin olvidar la potencialidad que encierra Soria o Cáceres. Pero cada una en su sitio y trabajando en el mismo plan. En un equipo de perdedores no puede haber nunca ganadores, pero en un equipo de ganadores tampoco puede haber perdedores.
Y, finalmente, lo más complicado: las vidas ejemplares que digo yo…
Si queremos recuperar el optimismo, si queremos contar con un plan atractivo que permita unir voluntades de forma centrifuga, necesitamos que quienes están al frente sean capaces de mostrar y contagiar optimismo, capaces de unir fuerzas en momentos de necesidad, capaces de elaborar un plan y comunicarlo. Hoy por hoy, esas personas no existen y gran parte de la sensación de derrota y abandono se explica por la ausencia de esta condición de partida. Aunque resulte duro decirlo, Señor Zapatero, si quiere, le puedo dar la dirección de mi amigo Benito el de Calatañazor, pero a usted Señor Rajoy también y, de paso al presidente de la patronal y a los líderes sindicales. Paso su oportunidad, no permitan que se nos escape la nuestra.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Hijo de puta, los andaluces trabajamos como todo el mundo

Fernando López Fernández dijo...

Vaya José Luis, me parece que te ha respondido el del caracolillo, que por lo que se vé no sabe o leer o entender.

El post fantástico, inspirador y motivador. Lo malo, lo del fatalismo, que debe ser un vicio nacional.
En fin , que me ha gustado mucho y que es de obligada lectura para aquellos que están deprimidos.
Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Jose Luis:
Pues yo llevo diciendo lo mismo en diferentes foros desde hace un tiempo, pero he descubierto que no hay líderes que recojan el desafío.
¿O será que yo no soy nadie?
Será eso.
Un abrazo.

echar un remiendu dijo...

uffff.. me hacía falta escuchar un poco de optimismo para todo esto
gracias

Katy dijo...

Ha sido como siempre un placer leerte. fatalista nunca, ya se encargaran de mostrarnos esta cara tan desagradable cuando llegue el momento. De ocio entendemos un rato, aquí no curran ni los sindicatos, y mientras haya para unas cañitas y buen jamón todos contenticos. Yo soy por carácter obligadamente optimista pero con los pies en el suelo, y lamentablemente leo varios periódicos (miento solo los titulares para manter este grado de optimismo)
Eso si estoy segura que saldremos de esto ¿Cuando? Ahhhh... Eso os lo dejo a los entendidos.
Gracias por animarme el sueño.
Un abrazo

SOFIA GAZO dijo...

Como bien dice Fernando, efectivamente te respondió el del caracolillo...que le vamos a hacer.

Esto me hace pensar...como somos los españoles. Lo del "ladrillazo" lo vendíamos sin pudor ninguno pero ahora ... decir que somos potencia mundial en por ejemplo energías alternativas y telecomunicaciones... parece que nos dá como vergüenza...

Alberto Barbero dijo...

Muchas gracias por lo que cuentas, José Luis. Hace ya algún tiempo que me resulta difícil desbrozar la información útil en los periódicos y tu post es -al menos para mí- muy instructivo.

Además me ayuda a ver la situación de un modo más equilibrado ya que suelo tener tendencia a lo contrario...

Alberto Blanco dijo...

No te falta razón, lo que creo es que en España se cumple la regla del 80-20. Y es que el 20% es el que tiene que trabajar para el otro 80%. Y no me refiero con trabajar al concepto de fichar, porque eso lo hacen hasta los presos. Me refiero a romperse la cabeza para ver qué actividades pueden servir para mejorar una sociedad, además de servir para mejorar la cuenta de resultados propia. Y ahí es donde creo que está el desequilibrio.

Aún así, es bueno escribir sobre ello, felicidades por la entrada.

JLMON dijo...

Muy señor mio
Le agradezco su visita y le ruego no mal interprete mis palabras y, al mismo tiempo, corrija su lenguaje ya que parece impropio de un gran trabajador europeo como parece ser usted.
Reciba un cordial ¡ole!

JLMON dijo...

Hola Fernnando
Si es que esta gente tiene la sensibilidad a flor de piel...
Gracias spor la visita, el fatalismoves algo consustancial con lo que, una más , para bregar.
Cuidate

JLMON dijo...

Javier
Nos vamos a tener que presentar a alcaldes (por lo menos) de Baracaldo y Getxo y luego hermanamos, je-je.
Cuidate

JLMON dijo...

Gracias por la visita Irene
Ya me doy por contento con el post por lo que dices.
Besos

JLMON dijo...

Gracias a ti Katy
Siempre es un placer.
Saldremos, de eso no te quepa ninguna duda y bastante mejor de lo que hemos entrado, al menos en racionalidad.
Cuidate

JLMON dijo...

Hola Sofia
Un placer como siempre. Pues sí, pero ya sabes, es mejor fijarse en lo malo. No, si además de fatalistas, masoquistas que dice Krugman.
Cuidate

JLMON dijo...

Hola Alberto
Pues me alegro que te haya animado un poco que ya es mucho en estos tiempos. No somos tan malos ni por asomo, pero al final nos lo van a hacder creer.
Un abrazo

JLMON dijo...

Hola Alberto
Totalmente de acuerdo en el principio del 80 - 20. Pero, como decías en tu último post...¿y estos del 20% son emprendedores o marcianos?
Cuidate

Josep Julián dijo...

Hola JLMON:
Mira que te tengo dicho que esto de los anónimos hay que mirárselo. Tu post es el primero que ofrece una perspectiva optimista desde el punto de vista económico desde que... ni sé desde cuando.
La cuestión es que el fatalismo no nos lleve a perder la perspectiva, iba a decir la objetividad, pero me ha parecido un poco mucho.
Abrazos efusivos y leña al mono.

blorenzo dijo...

Me ha gustado mucho y creo que aquí sirve aquella frase que dice que el tener opinión no quiere decir tener razón

Enhorabuena

BL

JLMON dijo...

Hola Josep
Pues sí, no tengo remedio con este espíritu abierto, pero, dejales, el que ajos come....
Un abrazo

JLMON dijo...

Hola Bernardo
Gracias por tu visita y comentario, acertado.
Un abrazo

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