viernes, 18 de junio de 2010

VISIÓN PROVINCIANA


Los viernes son días de pereza, así que, una vez más, recupero un viejo post del 2008, pero no por ello menos actual.

LA VISIÓN PROVINCIANA DE LA INNOVACIÓN

Un lector de este espacio me preguntaba la pasada semana el porqué de mi obsesión con la tecnología y su papel negativo en los procesos de Innovación.

Vaya por delante que nada más lejos de convertir a la tecnología en mi paranoia particular. Pero, dicho esto, creo que la duda merece una respuesta más dilatada.

La tecnología, entendida como las habilidades que permiten construir objetos y máquinas que permitan satisfacer nuestras necesidades, es algo tan viejo como nuestra presencia en este planeta. En consecuencia, la tecnología siempre será uno de los pilares más sólidos de la Innovación y, en definitiva, del Progreso.

Con toda probabilidad, la percepción de la tecnología y su papel en nuestras vidas ha sufrido una evolución acelerada en los últimos cincuenta años hasta llegar a ser considerada el leitv motiv de todo movimiento innovador.

Todo ello ha provocado que hablemos de Innovación y pensemos inmediatamente en tecnología casi de forma exclusiva. Esta sí es una consideración que considero errónea aunque todavía no ha llegado a atormentarme en las noches de insomnio.

La rueda, la polea, la imprenta, el telar mecánico, el Mp4 y otros muchos avances tecnológicos han supuesto un grado de innovación significativo para la condición humana. Pero sería absurdo, cuando no estúpido, olvidarnos del concepto de polis, la letra de cambio, los escritos kantianos, el principio de división del trabajo, las declaraciones de derechos y otros tantos logros no tecnológicos, pero que han contribuido al progreso humano tanto o más que internet o el método Bessemer.

En pocas palabras: la diversidad es una de nuestras mayores virtudes y en términos de Innovación es prácticamente una religión.

Si nos limitamos al campo económico, la Innovación debe ser percibida y potenciada en toda su diversidad: procesos, productos, modelos de negocio, cultura ética y muchas cosas más. Tratar de limitar la Innovación al espectro estrictamente tecnológico como parece intentar el Gobierno de España no solamente es una visión reduccionista de un fenómeno complejo, sino que también puede llegar a interpretarse como una reacción provinciana con aspiraciones.

Intentar ser referentes tecnológicos, aunque sólo fuera en el Viejo Continente, es una utopía fuera de lugar. Pero, por otro lado, demuestra una pobre visión estratégica ya que, a poco que nos esforcemos, cualquier prospectiva nos daría como resultado la necesidad de ser tardíos en muchas de las innovaciones tecnológicas que se están gestando.

Reclamar la necesidad de conseguir mejores índices de competitividad y mayores grados de internacionalización sin centrar esfuerzos en la innovación de procesos y modelos de negocio es ignorar la realidad básica de la sociedad española en general y de los vectores específicos de su economía en particular.

Y, finalmente, continuar obviando la necesidad de concentrarse en una modificación estructural de nuestro sistema educativo no universitario es reivindicar, una vez más, la validez de ese principio tan castizo que es improvisa que a algún sitio llegaremos.

La creatividad y, en consecuencia, la innovación no es fruto de considerar la improvisación como una virtud.

La creatividad y la innovación como fruto de esta es un acto humano, inteligente y complejo que necesita de la concurrencia de múltiples habilidades, competencias y patrones emocionales que, lejos de improvisarse, deben ser desplegados de forma estratégica y progresiva a partir de un sistema educativo que ponga el acento en el pensar más que en el conocer, en el dominio práctico más que en la reiteración de rutinas y en el aprendizaje por resolución de problemas antes que en la presunción de que el aprendizaje por recepción es la solución más económica, sencilla y eficaz.

No, no es una obsesión. Pero continuare defendiendo que el hecho de que me regalen una máquina de escribir no me convierte en un genial escritor.

11 comentarios:

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Jose Luis:
Ya veo que tienes poca influencia en el Gobierno.
Pensar... conocer... qué gran diferencia.
Un abrazo.

Alberto Blanco dijo...

Querido José Luis, es verdad que la tecnología ha fagocitado nuestro concepto de la innovación. Quizás sea así porque cuando la innovación produce un avance tecnológico, el impacto en nuestras vidas es inmediato, mientras que la innovación en otros campos, por ejemplo en el económico o en el social, no tiene un reflejo tan inmediato en nuestro día a día, y requiere de procesos mucho más lentos para materializarse.

Vamos a hacer la prueba, innovemos socialmente incluyendo en la declaración de la renta una casilla que sirva para destinar voluntariamente parte de nuestros impuestos a la financiación de los sindicatos.

Antes de que eso ocurra seguramente habremos asistido ya a la presentación de la nueva versión de Windows 2070.

Un abrazo.

Astrid Moix dijo...

Muy buena idea la de reeditar ese post. A mi, que soy tan poco tecnológica, me tranquilizan tus palabras. Pero estoy con Javier aunque creo que no solo tienes poca influencia en el Gobierno ( que no se si eso es bueno o malo para ti) sino en muchos de los medios de comunicación que también confunden innovación con tecnología.
Buen finde,

Fernando López Fernández dijo...

hola José Luis:

Eso es lo malo que en general se confunde innovación con tecnología, como la velocidad con el tocino. innovación tampoco es novedad ni inmediatez como comenta Alberto.

Pero tenemos la mania de confundir churras con merinas, quizás porque las equiparamos.
Un abrazo

blorenzo dijo...

Desde mi punto de vista la innovación es una actitud mezclada con aptitud (y si puede ser con metodología YPUNTO), el resto es ayuda (o no...)

Enhorabuena

bl

pd- casi mejor que no influyas en el gobierno porque no vaya a ser que encuentren una razón para quedarse

JLMON dijo...

Javier
Influencia: CERO!
Y que quieres que te diga, como que es una bendición, no?
Cuidate

JLMON dijo...

Alberto
Seguramente, hasta windows habrá desaparecido, a ver si hay suerte!!! Prefiero Linux.
Un abrazo

JLMON dijo...

Hola Astrid
Es el gadget, eh, perdón, pecado de nuestros tiempos, en fin,quizás por ello nos hayamos vuelto tan superficiales.
Cuidate

JLMON dijo...

Fernando
Si lo dices claro y rápido...Pero no oyen.
Cuidate

JLMON dijo...

Bernardo
Efectivamente, mucha, mucha actitud y aptitud con ayuda.
Cuidate

Josep Julián dijo...

Hola JLMON:
Estoy con Alberto en la parte que sostiene que lo tecnológico se integra con rapidez porque se incorpora a los hábitos mientras que la innovación no tecnológica tiene dos problemas, que es de parto difícil y de digestión pesada. Y ya sabes que lo que cuesta...
un abrazo.

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