viernes, 27 de febrero de 2009

OBAMA REVOLUTION


Algunos de los comentarios que ha recibido mi post de ayer establecen una relación entre las reflexiones de Einstein y las acciones de Obama. Efectivamente la analogía puede ser perfectamente valida para Obama o para cualquier mortal que convierta la incertidumbre en un desafío y una oportunidad.
A la vista de los presupuestos que ayer presento el presidente norteamericano, efectivamente parece que coincide en casi todo con Einstein. Sobre todo, en la convicción que demuestra en sus ideas y eso es algo que al norteamericano medio le engancha aunque no tanto a los moradores de New Port y alrededores a los que promete mano dura. Ya veremos.
Los diarios del otro lado del océano se han desayunado esta mañana con continuas alusiones al giro a la izquierda, la revolución socialista y cosas por el estilo. Pero efectivamente en USA lo que para nosotros es cotidiano, para ellos es una revolución profunda. Y si no me creen, sólo hay que darse una vueltecita por las estadísticas, como ya he hecho yo en alguna ocasión en este blog. Si sienten mucha curiosidad, enlacen con esta web que, además, está en castellano: http://www.vbic.umd.edu/spanish/demographics-spanish.shtml#us
La situación es tan desconocida que difícilmente es posible aventurar si estamos llegando a tocar fondo o continuamos en caída libre. Pero, en cualquier caso, hasta siento cierta envidia por los colegas norteamericanos. Al menos, cuentan con alguien que cree firmemente que la auténtica tragedia es esperar sin luchar.

jueves, 26 de febrero de 2009

LA CRISIS SEGÚN EINSTEIN


Las gentes creativas, innovadoras y emprendedoras siempre son optimistas por naturaleza y, sobre todo, por convicción. En tiempos de bonanza, pocos se fijan en ellos y cuando el temporal aprieta, la atención se centra en la supervivencia. Pero, pese a esa indiferencia, ellos siguen adelante y, de paso, solucionan los problemas a los optimistas mal informados, es decir los pesimistas.
Hoy, mi amiga Maru me ha recordado que Albert Einstein sabía mucho de la incertidumbre y los tiempos de crisis. Todas sus reflexiones a proposito de una Europa a punto de descarrilar y de una Alemania con el Norte perdido, son no sólo validas hoy en día, sino dignas de ser grabadas a fuego en las puertas de algunos ministerios, sedes de partidos, templos centrales de la diosa Finanza y basílicas consagradas de las grandes corporaciones. Ahí quedan.
No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo.La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia, como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis, se supera a si mismo sin quedar superado.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
Einstein era un profesional de la incertidumbre, pero supo sacar partido de ella percibiéndola como oportunidad. Sin crisis no hay desafíos y sin desafíos no hay progreso ni superación, eso que llaman ahora innovación.
Termino con una frase más de quien hizo de su incertidumbre talento.
Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.
Buenas noches y buena suerte, aunque hay que buscarla.

miércoles, 25 de febrero de 2009

TOCA A 625 EUROS POR BARBA


El ingenio no tiene límite y si se combina con humor y unas gotitas de mala leche, pues la combinación resulta perfecta.
Todo esto viene a cuento de uno de esos mails que recibes a primeras horas de la mañana por parte de los amigos con alguna gracia adjunta. En concreto, esta mañana me llegaba uno ciertamente ingenioso ya que el autor en cuestión se había tomado la molestia de hacer una serie de cálculos con las cantidades aportadas por el Gobierno para ayudar a las instituciones financieras. Y, fíjense ustedes, que el resultado no deja de ser curioso ya que teóricamente y sólo teóricamente, no se vayan a emocionar, nos correspondería a cada ciudadano 625 euros y 27 céntimos si se hubiera procedido a repartir entre el conjunto de la población. Y todo ello, sin necesidad de no ser autónomo atormentado o padre o madre de un recién nacido.
¿Qué haría usted con ese pico?
Sí, ya, ya sé que no da para muchas alegrías, pero si nos coordináramos en el gasto podríamos arreglarles el año a los Hosteleros o al Gremio de Fabricantes de Bicicletas o a la Asociación de Fabricantes de Alpargatas. Incluso, hasta podríamos obrar el milagro de reactivar el consumo. Quizás pudiéramos asociarnos y fundar el Banco de Ciudadanos Desesperados y del Espíritu Santo y turnarnos en la presidencia diariamente para tener algo de lo que presumir en la vida. También se me ocurre que podríamos donar la mitad de todas esas cantidades y acabar de un plumazo con el hambre en África, demostrando así que no es tan difícil como parece. También podríamos invertirlo en investigación y descubrir las propiedades energéticas de la castaña extremeña, acabando así con el monopolio de pequeño Putin. Puestos a ser generosos, podríamos disfrazarnos de macarras de traje, peloenlanucacaracolillero, porsche Cayenne negrito que reluce y dedicarnos a untar a los concejales de urbanismo.
En fin, podríamos hacer tantas cosas como sueños tenemos cuando llega el sorteo de Navidad. Pero bajen de la nube. Es una cuestión de urgencia nacional y debemos acudir prestos al rescate de nuestros bancos para que puedan reanudar su negocio que, por si no lo sabían, somos nosotros. Sí, ya sé que alguien me acusará de simplista y elemental. Pero, en el fondo, en la simpleza siempre hay algo de verdad.
Dulces sueños.

martes, 24 de febrero de 2009

LA JAM SESSION DE LA INNOVACIÓN


Estamos renovando la web de Y. Innovación y ayer me pedían que escribiera algunas palabras como mensaje de bienvenida. En principio, parece que es algo sencillo para quien se pasa el día aporreando el Mac con más o menos fortuna. Pero, eso de ponerse serio y ceremonial cuesta. Al final, decidí que lo mejor era hablar de Jazz. Sí, de jazz, porque la innovación es o debiera ser como una buena jam sessión. Libertad de comunicación, mucha desinhibición, nada de juicios predeterminados y grandes dosis de interflujo.
La Jam Session se define como Una reunión informal de músicos de jazz, con afinidad temperamental, que tocan para su propio disfrute música no escrita ni ensayada.
¿Les suena, verdad?
¡Bienvenidos a la jam sesión de la Innovación Estratégica!

lunes, 23 de febrero de 2009

LLEGA EL HAMBRE


Hasta no hace mucho se les llamaba Comedores de Beneficencia, con la llegada de la modernidad se impuso un término más aséptico y, a decir de los entendidos, menos ofensivo: Comedores Sociales. En cualquier caso, estos comedores siempre han estado ahí desde los tiempos del panem et circenses que ya les costaba una pasta gansa a los patricios a cambio de no ver alteradas sus vidas.
Esta prestancia en la historia hace que no sean un indicador fiable para tiempos de crisis porque, como decía Schiller, la amargura y desesperanza es consustancial al hombre. Pero el incremento en la demanda es una variable que no admite discusión. Y esta demanda se ha disparado en los últimos meses de una punta a otra del país, haciendo crecer las cifras de ocupación de un 72% de media a un peligroso 97%. Pero lo realmente preocupante es que los demandantes habituales han dejado de ser los pobres de solemnidad para pasar a ser reemplazados por los damnificados de la prosperidad.
Nunca he sido amigo de entrar a juzgar o tan siquiera opinar en estos temas porque sólo quienes los padecen saben realmente el alcance y dimensión de su tragedia. Pero la intuición me dice que quienes ingresan inesperadamente en esta desdicha social, la sufren en mayor medida que quienes la arrastran endémicamente. De hecho, un responsable de estos lugares de acogida me comentaba hoy que se encuentran saturados, pero que la situación es llevadera porque lo que se demanda no es una comida caliente, sino más bien un bocadillo. Y tiene su sentido a poco que reflexionemos. Quienes se han visto abocados a esta situación de forma repentina, son personas que sufren vergüenza social. Prefieren recoger de forma rápida un bocadillo de tortilla o sardinillas que podrán comer en el banco de algún parque o en la penumbra de una casa hipotecada. Personas que todavía conservan su entorno familiar aunque no entienden qué ha ocurrido o cómo ha podido suceder. Y hablo de quienes en la desgracia aún pueden considerarse afortunados de mantener algunas de sus referencias vitales. Algo que no pueden atesorar los miles de inmigrantes atrapados en esta trampa sin salida que es el paraíso envenenado.
En el pasado, cuando las penurias apretaban, las clases acomodadas se tornaban más discretas por temor a una reacción social incontrolada. Hoy en día, ocurre algo parecido aunque no de forma tan acusada porque la modernidad también nos trajo la castración emocional y la indiferencia moral.
Siempre queda el consuelo del devenir. De igual forma que pasamos del papel de periódico al de váter con doble capa y mascota incluida, de igual manera que superamos el isocarro para llegar a la Vaneo con deuvedé y de la misma manera que pasamos de pintorescos a pretenciosos, llegarán tiempos mejores. Tan sólo espero y deseo que nuestro fracaso se convierta en éxito al haber comprendido la lección.

domingo, 22 de febrero de 2009

EL FUTURO DE LAS PYMES


Hace ya tiempo que algunos profesionales de la Innovación venimos insistiendo en la necesidad de articular acciones coordinadas en las pymes a través de las asociaciones y organismos intermedios. Pero esta necesidad se está convirtiendo en urgencia a la vista del ritmo de destrucción de ese tejido empresarial que, una vez iniciada la recuperación, será terriblemente costoso recuperar.
Un alto cargo de la administración, responsable de la promoción económica, me dijo hace ya algún tiempo que las asociaciones profesionales están en manos de lo peor de cada sector. Esta es una afirmación, no solamente osada y fuera de lugar, sino también rigurosamente incierta. Cierto es que, en algunos casos, quienes ostentan cargos de responsabilidad en este tipo de organismos son aquellos que lo hacen con ánimo de medrar socialmente, beneficiarse del entramado de relaciones que se generan o simplemente ocuparse en algo. Pero mi experiencia me dice que son casos aislados y, sobre todo, perfectamente conocidos y, en consecuencia, evitables.
Suponer que la pyme va a ser capaz por sí sola de iniciar procesos de detección de oportunidades o incluso de innovación estratégica es tan estrambótico como imaginarse a la Vicepresidenta del Gobierno vistiendo de baratillo plastiquero. Vamos, un despropósito sin sentido. Pero llegar a la conclusión de que la Innovación Estratégica es algo que no afecta a las pequeñas y medianas empresas de este país es un despropósito mayor.
La crisis está azotando a las pymes con mayor virulencia por la variable financiera que conlleva, pero la única oportunidad de futuro que les queda es posicionarse estratégicamente. No es posible esperar a que la marea destructora se detenga por sí sola y confiar en un proceso de reconstrucción posterior. Muy al contrario, las medidas a tomar deben incluir la percepción de la coyuntura como oportunidad y no como amenaza apocalíptica. Esta oportunidad pasa por las alianzas y los proyectos en común con un objetivo claramente definido: competitividad.
En definitiva, hablamos de desplegar procesos de Prospectiva e Innovación Estratégica sectoriales, impulsados por quienes tienen capacidad de convocar, formar y actuar coordinadamente. Es decir, las Asociaciones Profesionales y Organismos Intermedios con ayudas de programas públicos.
En un momento de bonanza económica como el que acabamos de dejar atrás, las convocatorias de programas y ayudas dirigidos unipersonalmente a las pymes podían ser discutibles en sus formas y fondos, pero eran soportables. En estos momentos, continuar con esa política de fomento es contribuir al suicidio colectivo de lo que es el tejido básico de la generación de riqueza de este país. Junto a los planes de ayuda financiera, deben articularse acciones que permitan a estos organismos intermedios generar estructuras de cooperación para el desarrollo no de innovación, sino de Innovación Estratégica, algo muy distinto, pero que es lo que la situación exige.
En defensa de las Asociaciones y Organismos Intermedios, debo decir que el interés por desplegar este tipo de estrategia es creciente. De hecho, un alto porcentaje de los proyectos en los que participo en estos momentos están relacionados con el diseño, desarrollo y aseguramiento de este tipo de estructuras. Pero la respuesta de las administraciones en su papel de apoyo y ayuda es dispar, pasando por las que se involucran inmediatamente a las que simplemente las ignoran. Entre las primeras, hay que citar los extremos, es decir el Norte y el Sur.
Las pymes son la base emprendedora de este país y a ellas es a quien hay que confiar las apuestas de futuro en términos de Innovación Estratégica. Los grandes han comenzado a hibernar porque esta es su estrategia y es un lujo que pueden permitirse.
Permítanme una serie de cuestiones.
¿Quién defiende sus puestos de trabajo hasta el final?
¿Quién representa fielmente a la economía española?
¿Quién arriesga con descaro su capital?
¿Quién recurre al cierre como última solución?
¿Quién está dispuesto a arriesgar en términos de futuro?
¿Quién no hará las maletas en busca de nuevos paraísos sin explotar?
Lo pequeño también es bello y, en este caso, atrevido, imaginativo, osado ,creativo y nuestro.

viernes, 20 de febrero de 2009

MOROSOS EN POTENCIA


El ciudadano medio es un moroso en potencia bajo la lupa de los departamentos de riesgo de las entidades financieras, si además es un autónomo las sospechas se incrementan, si es alguien en situación de desempleo, simplemente lo ignoran.
Supongo que todo esto suena al común de los mortales porque quien más quien menos se ha visto en la tesitura de tener que pedir un prestamos en cualquiera de sus variantes a su correspondiente entidad financiera.
Cierto es que, en los últimos años, esas sospechas habían bajado de tono a la vista de la prosperidad sin fin en la que el país se había embarcado. Incluso cuando uno visitaba su banco o caja, tenía la sensación de ser tratado como el ministro plenipotenciario de Villa Conejos. Pero, como decía Morritos Jaeger, todo lo que sube, baja y, en consecuencia, todo lo que baja, sube. De hecho, corre el rumor de que algunas entidades financieras han fichado a antiguos elementos de la Gestapo para dirigir sus departamentos de riesgo.
Ante esta situación, se me ocurren una serie de preguntas, propias de un imbécil, lo sé, pero así somos los viajeros accidentales. Estas cuestiones estarían referidas a ciertas condiciones que debieran reunir las entidades financieras para que el ciudadano medio decidiera suscribir un préstamo con ellas. Así, por ejemplo:
¿Pueden aportar pruebas ciertas de su solvencia?
¿Pueden garantizar que no existan estafadores en potencia entre sus filas?
¿Pueden garantizar que no cuentan con retrasados mentales en su Consejo?
¿Pueden garantizar que no especulan con mi dinero por costumbre?
Y se me ocurren muchas más, pero tampoco es cuestión de convertir esto en una prueba infranqueable?
Cuando he preguntado esto a algunas amistades que están en el negocio de la prestaduría, siempre me han contestado lo mismo: ¡Hombre! Para eso está el Defensor del Cliente.
Personalmente, no tengo nada en contra de tan egregia figura, pero entiendo que si realmente estuviera para eso, aparecería el primero en las listas de trabajadores estresados en los últimos tiempos, cuando más bien ocurre lo contrario.
Sinceramente, en los tiempos que corren, ofrece más garantía el carnicero de la esquina que el presidente de una entidad financiera que, después de anunciar a bombo, platillo, trompetas y sobaos los increíbles resultados de su gestión, deja a miles de inversores perplejos con su decisión de congelar la restitución de sus ahorros.
Y es que, como decía Praxiteles: No te muevas que se me escurre el mármol.
Imagen: Pavel Kaplun

miércoles, 18 de febrero de 2009

PROMESAS DEL ESTE

No, no voy a hablar de cine, aunque Promesas del Este, la última obra de David Cronemberg bajo guión de Steven Knight sea una película más que recomendable para quien todavía no haya tenido oportunidad de visionarla.
Las Promesas del Este a las que me refiero son los países que después de la caída del Muro y de la Unión Soviética volvieron a encontrarse con la Vieja Europa. Tierras de abundancia para los saturados mercados de la Unión que no perdió mucho tiempo en abrirles los brazos fraternalmente por aquello de la Europa sin fronteras.
Promesas de nuevos mercados, nuevas legiones de trabajadores especializados a precio de saldo, deslocalizaciones, Little China a la europea y todos esos argumentos que alimentaban el optimismo hasta hace algunos meses. Incluso los más críticos recordaban a Hobson y sus viejas predicciones (si no han leído Estudio del Imperialismo, háganlo, es una lectura más que recomendable).
Pero todas están quedando en Promesas Incumplidas que, por cierto, también tiene su versión cinematográfica a cargo de Lesli Linka Glatter y con el inefable Kenneth Branagh como protagonista.
La crisis que parece no tener fondo también ha llegado ineludiblemente al Este. No podía ser de otra manera, dada la situación de sus mecenas occidentales. Apenas si han tenido tiempo para disfrutar de la fiesta después de tantas décadas de pesadilla. Ellos que se las prometían felices como ciudadanos de hecho y derecho de la Vieja Europa. Ellos que comenzaban a ver como sus ciudades se clonaban a partir de los modelos del Oeste. Ellos que se miraban en el espejo de España e Irlanda y esperaban ansiosos los fondos y ayudas que cambiarían sus vidas. Ellos que no daban abasto para digerir la llegada de tantas y tantas corporaciones y multinacionales dispuestas a levantar factorías, almacenes logísticos, acerías y hasta bloques y bloques de modernas casas que sustituirían a la pesadilla arquitectónica socialista.
Pero el sueño se ha roto y las promesas de prosperidad amenazan con convertirse en nuevas pesadillas en forma de crispación social, extremismos políticos, paro y desertización de la asistencia social. La Unión aportará fondos, nadie lo duda, pero tendrán carácter de emergencia, nunca de equiparación, porque la urgencia es general.
Si alguien va a pagar la factura de los sueños de riqueza de los grandes ejecutivos del Oeste y su coro de tecnócratas que nadie dude que van a ser ellos: checos, polacos, húngaros, rumanos, estonios, letonios, lituanos, búlgaros y eslovenos. Gentes que siempre han conformado países jóvenes, tan jóvenes que nunca les da tiempo a envejecer saludablemente.
Mientras tanto, las gentes de la Vieja Europa, aunque sufridores estoicos de la crisis, se consuelan sabiendo que las deslocalizaciones han cesado y que, posiblemente, cuando la tormenta pase, la reconstrucción siempre se iniciará por el Oeste aunque el Sol salga por el Este. Es un triste consuelo, no cabe duda. Pero, como dice Vigo Mortensen en una escena del film de Cronemberg: yo, soy chofer, tuerzo a izquierda, derecha y ya está.

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martes, 17 de febrero de 2009

UNO MÁS


Uno más, nuevos cuerpos flotando en las aguas, vidas anónimas, sueños rotos, quizás en esta ocasión la piedad aflore levemente al tratarse de niños en su mayor parte.
Nos decían que ya no existía el efecto llamada, la crisis haría el trabajo sucio. Pero quizás olvidaron el efecto desesperanza, el efecto violencia, el efecto hambre, el efecto enfermedad, el efecto sin efecto.
Continuará la marea, continuarán las medusas preguntándose qué son esos objetos sin vida que se mecen al compas de las olas, continuarán las miradas perdidas de quienes consiguen llegar al fin del mundo, continuarán nuestras miradas obscenas preguntándose por qué, adormecidas por la rutina.
Alguien me confesó en una ocasión que mientras permanecen en las portadas o en los reportajes televisivos inspiran compasión, pero cuando los encuentras caminando junto a ti por la misma calle, dan miedo.
A mí me da miedo que sólo piense en ellos cuando ya apenas existe remedio.
Observen por un momento la imagen. Ni Velazquez hubiera reunido en una escena tal diversidad emocional. Miedo, curiosidad, alegria, indiferencia, pánico, incertidumbre...

lunes, 16 de febrero de 2009

COHESION, COMPROMISO, VOLUNTAD (ESTRATEGIAS PARA DESPUÉS DE LA CRISIS - 3)


Supongamos que hemos aplicado las recomendaciones de los dos post anteriores de Estrategias para después de la Crisis, ¿qué hemos conseguido?
• Cohesión
• Compromiso
• Voluntad
Prácticamente el 40% de la tarea que nos hemos propuesto. Sí, casi la mitad del camino y por ello es importante dedicarle tiempo y esfuerzo.
¿En qué consiste ese 60% que resta por recorrer? Básicamente, puede resumirse en dos palabras: prospectiva y desarrollo.
No debemos olvidar que hablamos de estrategias para DESPUÉS de la crisis. Aquellas que introduzcamos de forma urgente e inmediata pertenecen al arsenal clásico de respuesta, aderezadas con algún proceso de mejora obligada que puede calificarse de innovación incremental de carácter perimetral.
Nuestras auténticas estrategias no van dirigidas a frenar, contener, amortiguar o resistir que decía Cluny. Nuestro objetivo real es generar un escenario de ventaja y oportunidad en términos de futuro. De hecho, todo lo demás son tácticas. Estas son las auténticas estrategias, es decir descubrir qué se puede hacer cuando no se sabe qué hacer.
Pero observen que en esta última afirmación hay dos procesos implícitos: descubrir y materializar, es decir prospectiva y desarrollo. Esto implica que nuestro recorrido nunca debe ser del presente al futuro, sino a la inversa. Es decir, construiremos futuro en términos de escenario de ventaja, oportunidad y valor para poder comprender cuáles deben ser nuestras acciones de presente. Y una actitud así, necesita cohesión de las personas, compromiso con un proyecto y voluntad para hacer frente al reto. De ahí la necesidad de esa etapa anterior de construcción emocional, requisito imprescindible para abordar las nuevas tareas. Señor director, gerente, líder, consejero o empresario sin más, los actos de fe no tienen cabida en este mundo, la fe hay que construirla.
Nuestro primer paso en esta nueva fase será el desarrollo de Prospectiva Estratégica y que no le confunda la palabra. A distintos niveles, la prospectiva estratégica se puede y debe desarrollar en una corporación, en una mediana empresa, por parte de un autónomo o como cabeza de familia que se sienta ante un buen montón de extractos bancarios.
La Prospectiva nos exigirá desarrollar un análisis estratégico, formular un escenario posible y articular acciones en el tiempo para su materialización. Pero, antes que nada, deberemos conocer nuestra situación en términos de capacidades, competencias, habilidades y recursos, pero también carencias, necesidades y debilidades.
Todo ello en nuestro siguiente post.

sábado, 14 de febrero de 2009

PEPLUM GALLEGO Y ABURRIMIENTO VASCO


Empieza la campaña electoral vasca. Comienza la cascada de promesas imposibles. La Crisis y el Cambio son las estrellas invitadas. Pero, a la vista de los primeros indicios, continua la crisis de ideas y la hostilidad hacia el cambio, incluido el de las formas y maneras publicitarias.
Sin ir más lejos, esta mañana escuchaba en la radio un flash de Ezker Batua (Izquierda Unida) que decía algo así como: ¿Vas a votar a los que han traído la crisis? ¿Vas a votar a los que han dado dinero a los bancos?
Ciertamente, la ausencia de creatividad hace estragos hasta en la izquierda, al menos tradicionalmente ingeniosa.
Puede que los populares o los socialistas salgan la próxima semana con algo así: ¿Vas a votar a los que han dejado que llegue la crisis? ¿Vas a votar a los que han permitido que se de dinero a los bancos?
Lo curioso de todo esto es que mensajes, slogans y gestos se dirigen siempre hacia el futuro, el progreso o el cambio.
Por el contrario, los gallegos empiezan con mucho humor y para muestra la impagable aparición del líder del Bloque en un péplum caserillo.
Empieza el Salón Vasco de los Modelos Estables.

viernes, 13 de febrero de 2009

EL TRAUMA ALEMAN


El estreno de la última misión imposible del cienciologo Tom Cruise ha desencadenado una avalancha de libros en torno a la figura de Von Stauffemberg y la conspiración Valkiria. Quienes tenemos la extraña manía de estudiar ese periodo de la historia alemana somos conocedores de la auténtica entidad de este intento de acabar con el régimen nacionalsocialista. Pero la espectacularidad obliga y, ciertamente, las indecisiones del Círculo de Kreisau o la entereza final de Sophie Scholl no reúnen suficientes alicientes cinematográficos.
Si aceptan un consejo, no se dejen tentar por las ofertas literarias aparecidas a la sombra del esperpento de Cruise. Si no acostumbran a leer sobre la Alemania Nazi, pero quieren profundizar en los perfiles, inclinaciones, temores y pánico, no se pierdan una pequeña joya que ya lleva tiempo en las librerías: El Trauma Alemán de la increíble Gitta Sereny.
Sereny – periodista austriaca – vivió en primera persona los acontecimientos y, sobre todo, convivió después del Hundimiento con los líderes que sobrevivieron a Hitler. Es famoso su ensayo Albert Speer, su lucha con la verdad, pero en el Trauma Alemán descubre todo su talento para el análisis de perfiles.
Aquí tienen la referencia completa.
El Trauma Alemán: testimonios cruciales de la ascendencia y la caída del nazismo.
Sereny, Gitta
Editorial Península, Barcelona 2005.

jueves, 12 de febrero de 2009

GARZÓN Y LOS REVENTADOS


Como ya se habrá podido deducir de la lectura de algunos de mis post, los “famosos mediáticos” no llegan a ser una de mis ocultas obsesiones, pero casi. Sin embargo, en honor a la verdad debo reconocer que hay otra mara no tan famosa, pero sí más poderosa que circula por este país como si fuera su coto particular de caza de pardillos. Me refiero al chorizo de traje Brioni, corbata mira que estoy aquí y nuca coronada de pelambrera caracolera.
No me está apasionando la trama destapada por Garzón porque, entre otras cosas, es una más de las que se encuentran en la despensa a la espera de las necesidades coyunturales de los partidos. Pero he de reconocer que este fin de semana he podido ver accidentalmente en los noticiarios de la televisión algunas imágenes del que parece ser uno de los cerebros de toda esta historia. En concreto aparece con otras personas dirigiéndose a una boda que ni se de quien es ni me importa. Pero, a uno que es observador por naturaleza y profesión, le llamó la atención la vulgaridad y desparrame de los cuatro individuos en cuestión. Y es que cuando se es un reventado, puedes estar podrido de dinero oscuro, pero la marca de fábrica no te la quita ni el tato.
En estos casos, suelo decir que de robarme, prefiero que lo haga un chorizo con clase. De esos que apenas se dejaban notar y que incluso compartían contigo el turrón. Pero, como los buenos políticos, han pasado a mejor vida. Aquel ex director de la Guardia Civil nos descubrió que en la izquierda también hay cacos, pero es que ahora hasta en la derecha abundan los desalmados sin pedigree.
Quizás todo esto explique porque los sastres de Savile Row apenas reciben visitas de estas tierras. Pero donde este un buen Gieves& Hawkes …

miércoles, 11 de febrero de 2009

NADIE TRABAJA POR NADA (ESTRATEGIAS PARA DESPUÉS DE LA CRISIS - 3)


Nadie trabaja por nada, pero no lo hace sólo necesariamente por dinero.
Así cerrábamos el último post de Estrategias para después de la crisis. Y ciertamente es una frase con mucho trasfondo a la hora de analizarla en el contexto de cada organización.
El dinero no lo es todo, pero sí una parte importante de nuestras posibles motivaciones laborales. Hay que pagar la hipoteca, la carnicería, los colegios y una lista interminable de facturas que nos dejan la cuenta pelada a fin de mes, pero que permiten mantener la actividad económica en niveles razonables. Sin embargo, vivir para trabajar y trabajar para ganar dinero es un proyecto personal cercano a la inmolación emocional. Para cuando uno se quiere dar cuenta, está viviendo de los ahorros y cobrando una ridícula jubilación mientras se pasa el día viendo trabajar a otros para acabar desapareciendo silenciosamente después de un triste funeral.
Debiera ser obligada una pregunta en la empresa: ¿Por qué trabaja la gente aquí? Las respuestas que obtendríamos constituirían un material precioso para futuras reflexiones estratégicas. Pero también serviría como indicador de la capacidad de reacción de las personas ante una situación crítica.
En definitiva, a la hora de proponernos estrategias para después de la crisis debemos asegurarnos de la existencia de un compromiso individual y colectivo con el reto que vamos a afrontar. Nadie pone en duda que existen grandes jefes, jefes, jefecillos, personal cualificado, trabajadores y becarios. Cada uno de ellos con sus sueldos, obligaciones, prebendas y motivaciones personales para conseguir levantarse de la cama cada amanecer. Pero en situaciones críticas, sólo es posible perseguir oportunidades a partir de un compromiso general.
¿Cómo no hacerlo?
Los gerentes y burócratas de la empresa siempre recurren a la misma táctica: plantear los para qué acompañados de una melodramática descripción de la apocaliptica situación que se vive.
¿Cómo hacerlo?
No se preocupen por los para qué. En algún momento se formularan sin mayor misterio ni complejidad. Su objetivo es encontrar los por qué.
¿Qué entendemos por los por qué?
Ni más ni menos que BENEFICIOS y, como ya hemos insistido, no necesariamente monetarios. Beneficios de todo tipo y para todas las personas involucradas. En sí misma, la búsqueda de beneficios ya puede constituir un valor añadido para la empresa desde el mismo momento que modificará las relaciones de cada individuo con sus iguales y sus desiguales, así como con ese ente abstracto que es la empresa en sí misma. Las empresas que están afrontando la situación con mayores garantías de éxito en este momento, son aquellas que se caracterizan por su coherencia y su cohesión emocional, traducidas en la posibilidad de generar retos de futuro inmediatamente asumibles.
Recurrir al palo y la zanahoria no tiene sentido, ni futuro. Anunciar que debemos trabajar más por menos si no queremos pasar a engrosar las listas de parados es una táctica capitalista – marxista – maoísta que pertenece al pasado.
¿Qué beneficios podemos obtener con nuestro esfuerzo en construir y desarrollar escenarios de futuro?
Esa es la primera pregunta que debemos responder.
Todo lo demás es demagogia empresarial decimonónica.

martes, 10 de febrero de 2009

LA MALDICION GLOBAL


Los Siete pilares de la sabiduría fue el primer libro serio que leí cuando apenas tenía catorce años, luego llegaron los Sábato, Bradbury, Bowles, Cabrera Infante, Carpentier y cientos más. Pero siempre he vuelto con frecuencia a las páginas atormentadas de Lawrence. Quizás por eso alimente desde muy joven el deseo de conocer el Desierto y, sobre todo, el Sahara. Y quizás también por ello lo he visitado casi una decena de ocasiones.
El Sahara no defrauda en su belleza inútil y salvaje. Te envuelve y reduce a la nada cuando pierdes toda capacidad de orientación y medida. Pero no hay nada igual a un amanecer contemplado desde lo alto de una duna o a la observación de cientos de estrellas, tumbado sobre la arena tibia mientras escuchas el sonido de la vida que se recupera cuando el sol se aleja. Pocas veces he visto tanta vida como en los grandes palmerales que de vez en cuando encuentras. El sonido del agua corriendo por las acequias, los gritos de los niños jugando, el traqueteo de los diminutos carros tirados por pequeños borricos mientras el dueño dormita a punto de caer del pescante.
Pero en el Sahara, cuando te acercas a sus límites, también puedes encontrar signos de modernidad abominable. Puedes estar tranquilo, descansando a la sombra de un viejo tronco, cuando súbitamente aparece un niño conduciendo un desvencijado ciclomotor de cuyo manillar cuelga un balde repleto de botellas de coca – cola. No son alucinaciones, simplemente te has acercado demasiado a los límites y están a punto de llegar los rebaños de turistas, vestidos con ridículos tagelmust a lomos de aburridos camellos que escupen despreocupadamente contra el viento con la esperanza de alcanzar en plena oreja a la rubia teñida de Manchester.
Fíjense ustedes en lo que venía pensando yo esta mañana después de leer las últimas nuevas sobre la crisis. Pensaba en esos niños de los ciclomotores a los que también habrá llegado la crisis, pensaba en los camellos aburridos al no tener incautos a quien morder o escupir. Y pensaba en la maldición de la globalidad.

lunes, 9 de febrero de 2009

HEART OF GLOD - ESTRATEGIAS PARA DESPUÉS DE LA CRISIS - 2


El primer paso dentro de la activación de estrategias no es otro que asegurarnos de estar emocionalmente preparados para lo que nos vamos a exigir.
Tradicionalmente, la esfera de las emociones ha estado apartada de los sesudos estudios macro y micro económicos, así como de todo aquello que tuviera algo que ver con la productividad, la eficacia, eficiencia, competitividad o cualquier otro factor que condujera al éxito o la supervivencia. Sin embargo, a poco que se reflexione, uno no puede calificar tal actitud sino de auténtica ceguera colectiva, por no emplear calificativos más subidos de tono.
De la misma manera que nuestro cerebro trabaja con imágenes, toma sus decisiones de acuerdo a parámetros estrictamente emocionales. ¿Cómo decide si algo merece ser almacenado en la memoria a corto, medio o largo plazo? Sencillo: interesa o no interesa. ¿Cómo decide si se involucra a fondo en una situación? Sencillo: me gusta, no me gusta. En otras palabras, podemos suponer que la mayor parte de nuestras decisiones están guiadas por las conclusiones de nuestro pensamiento lógico formal, pero en el fondo de las mismas subyace algo tan vibrante y esencial como nuestras emociones.
En el mundo de la Psicopedagogía es un paradigma admitir la existencia de tres factores como desencadenantes de aprendizajes significativos: el fondo cognitivo previo de la persona, la significatividad lógica de los contenidos que deben aprenderse y la disponibilidad, predisposición o actitud del que aprende. Pero también es un hecho que, en realidad, es la tercera condición la que lo decide todo. En otras palabras, un alumno puede saber un porrón de la política de Bismarck y los nuevos contenidos que se le ofrecen para aprender pueden ser esenciales, pero si no tiene el día, por decirlo de alguna manera, es inútil. De hecho, si usted ha llegado en su lectura hasta aquí, no lo dude: le he interesado emocionalmente (espero seguir haciéndolo).
Soy consciente de que la escuela le queda ya muy lejos, pero su cerebro continúa actuando de la misma manera. En otras palabras, la primera pregunta que se debe hacer y repetir a los que le acompañan en la empresa es: ¿Queremos seguir adelante?
Si su respuesta es afirmativa, llega la segunda cuestión: ¿Estamos dispuestos a imaginar, soñar y desear?
Y quizás alcance tercera: ¿Queremos hacerlo juntos?
A estas alturas, es muy posible que llegue a una cuestión crucial: ¿Estamos dispuestos a trabajar y sacrificarnos si es necesario?
Llegados a este punto, conviene revisar nuestra percepción de la situación actual. ¿Continua siendo una molestia o comenzamos a sentirlo como un reto y, en definitiva, una oportunidad?
Pero, también hay que dejar espacio para el materialismo ya que desgraciadamente, no sólo de ideas vivimos. En otras palabras, debemos encontrar motivos para imaginar, soñar, trabajar y sacrificarse juntos. En definitiva, debemos visualizar beneficios al final del camino. Porque, no lo olvide: nadie trabaja por nada.
De los beneficios, los por qué, los para qué y de muchas otras cosas, hablaremos en nuestro próximo post de Estrategias para después de la Crisis.

domingo, 8 de febrero de 2009

POBRE FERNANDO MARTÍN, POBRE HOMBRE POBRE


Hoy me gustaría llamar la atención sobre un caso ciertamente dramático, una víctima más de la crisis. Me refiero al infortunio del señor Fernando Martín,presidente de Martín Fadesa, emporio inmobiliario que se ha visto avocado en los últimos tiempos a una situación concursal.
Los administradores concursales han decidido, después de muchas y largas reflexiones, conceder al señor Martín una prudente cantidad mensual, en calidad de sueldo retribuido por sus funciones directivas. Son conscientes de lo escueta que puede resultar dicha retribución, pero la situación de la sociedad obliga a tomar estas dramáticas medidas en bien de los acreedores.
¿Cuál es esta cantidad mensual?
Exactamente 75.000 euros - setenta y cinco mil euros- y ni un céntimo más. Realmente, resulta dramático verse obligado a sobrevivir mensualmente con esta cantidad y, desde aquí, vaya por delante nuestra solidaridad con el afectado.
Es más, seguiremos atentamente el discurrir de la vida cotidiana de tan excelso procer y empresario para que, en caso extremo, adoptemos medidas urgentes de ayuda solidaria.
Creo no equivocarme al afirmar que sería factible organizar un concierto solidario con Martin para recaudar fondos de apoyo que le permitan hacer frente a sus humildes gastos mensuales. Tengo la seguridad de que contaríamos con la desinteresada participación de artistas de la talla de Presuntos Sinvergüenzas, La Oreja del Listillo, Maria la del Tinglao y Makarrito.
Desde aquí, una vez más, toda mi solidaridad y decirle que en mi casa, los martes comemos fabes a las cuales está usted invitado.

viernes, 6 de febrero de 2009

TOMA VASCOS

Como ya es habitual los viernes toca frivolizar un poco. Y hoy lo voy a hacer a costa de McGyver, ese rambo de rebajas que nos divertía en la caja tonta hace algunos años. La televisión y el cine procedente de USA tiene como distintivo el cachondeo y la ignorancia cuando a Europa se refiere. De partida, no se si habrán fijado que hay cierta duda sobre si Francia es parte de Europa o bien esta es una pequeña parte de Francia. Los desdichados franceses siempre llevan boina, tirantes, pantalones caídos y comen un croissan tras otro. Pero, de vez en cuando, estos magos de la distorsión descubren también otros pueblos en la vieja Europa y entonces el cachondeo es supino. Hoy les dejo un fragmento de aventuras de McGyvern con los Vascos, bueno, eso dice él...

jueves, 5 de febrero de 2009

WHODUNIT O LA CRISIS COMO VIVERO DE JOVENES PROMESAS LITERARIAS


Mal pintan las cosas cuando se está imponiendo la cultura del culpable en los círculos políticos y económicos. Buscar culpables en lugar de soluciones es la prueba más evidente de que se está procediendo a identificar la situación económica como una molestia en lugar de cómo un problema. Y, en consecuencia, como toda molestia, corremos el peligro de padecerla indefinidamente o, al menos, hasta que alguien o algo nos aporte una salida.
Recurrir a la cultura del culpable tiene sus réditos cuando de literatura se trata. Incluso los británicos tienen una expresión que designa a este tipo de narrativa: Whodunit, que no es otra cosa que el apócope de la expresión inglesa Who done it? (¿quién lo hizo?) y que se utiliza comúnmente para denominar a las novelas policíacas en las que el eje del relato es dar con la identidad del asesino.
En este país asistimos diariamente al alumbramiento de jóvenes promesas en este género literario: Miguel Sebastián, Gómez Navarro, Mariano Rajoy, Zapatero, Banqueros sin Fronteras y un largo etcétera que va a hacer difícil la labor del jurado del Planeta.
Si sirve de algo, les diré que no es nada nuevo. Hace ya algunos años asistimos al mismo espectáculo en el caso del Prestige y, lejos de encontrar finalmente al culpable, corremos el riesgo de que la tragedia se repita, al menos, con las mismas dimensiones.
¿Tan difícil es asumir el riesgo?
¿Tan complejo es utilizar la Inteligencia Estratégica?
Un ejemplo, ¿dónde está el defensor del cliente en las instituciones financieras? ¿No podría ejercer como mediador en las operaciones de crédito con las pymes?
Otro ejemplo, ¿no podría incentivarse la contratación eximiendo a la empresa de la cotización a la Seguridad Social a cambio del importe del seguro de desempleo y añadiendo una moratoria de, al menos, dos años más?
Quizás nos fuera mejor con la ciencia ficción en lugar de la novela negra. Al menos, le echaríamos un poco de imaginación al cocido.

miércoles, 4 de febrero de 2009

ESTRATEGIAS PARA DESPUÉS DE LA CRISIS - 1



Este es el primer post del paquete Estrategias Críticas y, antes que nada, conviene aclarar porque hablamos de “estrategias para después de la crisis” y no de “estrategias para afrontar la crisis”.
Nuestro objetivo no debe ser enfrentarnos a la crisis e intentar capearla de la mejor manera posible. En estos términos, el tipo de alternativas a barajar son suficientemente conocidas: recortes, despidos, reestructuración y contención. En definitiva, una posible supervivencia, pero a costa de despilfarrar conocimiento generado, imagen y credibilidad interna. Un precio excesivamente alto y que nos puede situar en una situación comprometida cuando se inicie la reactivación.
Nuestro objetivo debe ser articular nuestras acciones de presente a partir del futuro posible que nos marquemos. Aunque no lo parezca, el enfoque y, en consecuencia, las estrategias son diametralmente opuestas a la alternativa anterior.

El diagrama presenta nuestro road mapping, el mapa de la ruta que seguiremos. Como se puede ver, desarrollaremos dos grandes operaciones: Prospectiva para generar escenario de futuro e Innovación para articular y desarrollar nuestras acciones de presente. Todo ello, potenciando el conocimiento que tanto nos ha costado generar en la empresa, potenciando la cohesión emocional y recuperando nuestras competencias y habilidades creativas.
Precisamente, de la importancia del aseguramiento emocional hablaremos en nuestro próximo post.

martes, 3 de febrero de 2009

MÁS ALLÁ DEL BIEN Y DEL MAL: ESTRATEGIAS PARA DESPUÉS DE UNA CRISIS


Al igual que ocurría en la caverna platónica, una cosa es la percepción y otra muy distinta la realidad.
Quizás pueda parecer que esta afirmación entra en contradicción con algo que mantengo con insistencia: los hechos no afectan a las personas, sino cómo sean percibidos por estas. Pero, en realidad, no hay tal ya que la percepción a la que me refiero es de carácter externo. En otras palabras, una cosa es suponer lo mal que lo puede estar pasando el pequeño empresario y otra muy distinta es su realidad. Y lo cierto es que a poco que uno contacte con esa realidad, simplemente se le cae el alma a los pies.
Hablar desde este espacio virtual del bien y el mal puede resultar una frivolidad insultante. Por ello, en las próximas semanas, intentaré esbozar un sencillo plan de acción dirigido a una empresa tipo dentro de las miles de pymes que constituyen el tejido productivo básico de este país. Estas estrategias se intercalarán con otros post más cotidianos, pero será fácil identificarlos por la etiqueta Estrategias Críticas.
No me atrevo a afirmar la validez universal de estos consejos, pero puedo asegurar que han funcionado en multitud de ocasiones. Y, por otro lado, como suele ocurrir con la mayoría de los consejos, son gratuitos.
Este es, al menos, el compromiso mínimo con la realidad que puede suscribir quien se atreve a opinar sobre el bien y el mal.
Buenas tardes y buena suerte

lunes, 2 de febrero de 2009

ES LA HORA


Siempre me he considerado un keynesiano por educación y un fiel seguidor de Galbraith por convicción moral y por haber tenido la oportunidad de estar cercano a su persona. Siempre me han espantado los arrebatos de Friedman y sus alegatos en defensa de ese anarquismo perverso que esconde el capitalismo. Pero dudo que ni unos, ni otros tengan la clave mágica para superar la crisis, recesión, deflación o lo qué demonios nos espere en el futuro cercano. Tampoco es previsible que una persona o grupo este desarrollando en estos momentos un modelo práctico para solucionar la situación.
La tendencia dominante es esperar y confiar. Esperar que todo pase y confiar en que el ciclo se reinicie de nuevo como ha ocurrido en ocasiones anteriores. Mientras tanto, nuestros esfuerzos están concentrados en tratar de adivinar cuándo saldremos del valle para iniciar la remontada. Mientras tanto, algunos tratan de establecer paralelismos con situaciones anteriores que no es otra cosa que recurrir a esa vieja táctica humana de la analogía como pócima reconfortante. En esta línea, el paralelismo más recurrido es el de la Gran Depresión aunque es un ejercicio condenado al fracaso, salvo por las consecuencias sociales que se puedan derivar. Y aún esto resulta dudoso porque la gobernanza y los tiempos no harán imposible el sufrimiento, pero al menos será distinto.
Pero algo que no estamos haciendo es visualizar la situación como un problema desde el mismo momento que insistimos en aplicar viejas soluciones. Nuestra percepción, lejos de ser la de un problema, es la de una molestia rotunda que alguien deberá solucionar cuanto antes para reemprender esa carrera de éxito total hacia la nada.
Resulta curioso que quienes se han llenado la boca con la palabra innovación en los últimos años sean tan reacios a admitir que estamos ante una situación totalmente nueva que exige nuevas respuestas que nos deberán conducir a nuevas realidades. Ni peores, ni mejores, simplemente distintas. Porque si hacemos lo de siempre, llegaremos donde siempre que es justamente lo que debemos superar.
¿Es la Innovación entonces un fiasco? Nada más lejos de la realidad. Quizás estemos siendo testigos del momento más creativo e innovador de nuestra historia. Nunca antes tantas personas habían estado centradas en la búsqueda de Progreso. Pero todas ellas son ajenas a los círculos de poder y decisión con lo que este esfuerzo encuentra pocas vías para resultar rentable en lo que a soluciones a la crisis se refiere. Quizás la apatía y el inmovilismo fatalista de Davos haya sido el último ejemplo más reciente de todo ello.
¿Qué estamos haciendo? No hay que esforzarse mucho en el análisis para visualizar cataplasmas y parches que hagan menos dramática la espera, no de Godot, sino de la vuelta a esa normalidad que nos acabará conduciendo a una nueva crisis a medio plazo porque eso es lo que debe ocurrir según las sagradas escrituras del sistema de ideas, valores e intereses.
Inyectamos dinero en vena para potenciar la obra pública que haga más soportable el desempleo, generar solvencia a unas entidades financieras que algunos confunden con ONGs, desarrollar medidas de contención social que esconden ocultos cálculos políticos, negar la mayor, pasar a pequeña, esconderse en los pares para ver si pillamos en juego.
Pero lo cierto es que hay poco más. Ni contamos con cabezas privilegiadas que hayan dado muestras de saber hacer otra cosa que hacer proyecciones, predicciones y tauromaquia. Ni contamos con líderes solventes y trascendentales que hayan superado la etapa de la oratoria y el buen talante. Ni tan siquiera contamos con la suficiente mala leche ciudadana que ayude a la reacción. Hasta en esto nos hemos vuelto conformistas.
No lo duden, es la hora de la creatividad y la innovación, pero sólo algunos son los llamados a esta cita.

domingo, 1 de febrero de 2009

VIVE LA FRANCE


Los franceses acumulan una larga experiencia de exhibición de sus percepciones emocionales en las calles de su capital. En esta ocasión no podía ser menos y así lo han demostrado esta semana dejando minimizados los efectos de la convocatoria de huelga general. Las consignas apuntaban de forma sistemática a una palabra: decepción.
Decepción por la ambición de los bancos. Decepción por las ayudas gubernamentales a los causantes de la crisis frente a la desprotección del ciudadano. Decepción frente a la actual conducta de las entidades financieras que no hace sino agravar la situación. Decepción frente al charme de su presidente y señora. En una palabra, decepción por ver al gallo republicano con una depresión más propia de un caballo.
Conviene no perder de vista esta percepción ciudadana porque puede surgir en estos parajes en el momento menos pensado.

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